La discusión sobre la regulación del mercado eléctrico peruano, impulsada por la modificación de la Ley 28832 en 2025 para fomentar energías renovables, ha generado controversia en el sector energético. El exviceministro de Electricidad, Jaime Luyo Kuong, afirmó que el riesgo real para Perú no proviene tanto de la integración de energías renovables, sino de la demora en actualizar el marco normativo y establecer reglas claras para el mercado.
Actualmente, la principal fuente de electricidad en Perú es la energía hidroeléctrica, que aporta entre el 50% y 53%, seguida por la generación termoeléctrica basada en gas natural, que representa cerca del 39% al 47%. Luyo advierte que mantener el sistema bajo criterios obsoletos puede exponer al país a vulnerabilidades mayores que las que implicaría adoptar tecnologías más modernas y seguras.
El experto señala que desde 2020, el patrón de consumo eléctrico en el Sistema Eléctrico Interconectado Nacional (SEIN) muestra picos durante el día, coincidiendo con la mayor disponibilidad de energía solar, reflejando cambios en las actividades productivas y urbanas.
Además, Luyo refuta la percepción de amenazas a la seguridad del suministro vinculadas a las energías renovables, que en otros países como Chile y España enfrentan desafíos diferentes debido a su geografía, congestión y altas penetraciones renovables. En Perú, con un sistema mallado y menor concentración de renovables, la integración de estas fuentes, que aún representan solo el 10% del mercado, puede crecer de forma segura si se implementan mecanismos adecuados, como servicios complementarios.
El principal riesgo, según el especialista, radica en la dependencia del gas natural, cuya reserva actual solo alcanzaría para 13 años, y cuya expansión en generación termoeléctrica resultaría insostenible. El Sistema de Oferta de Electricidad (COES) ha solicitado mayor participación de renovables para fortalecer la seguridad energética.
En el ámbito regulatorio, Luyo critica la falta de avances en la publicación de normas fundamentales por la resistencia de gremios eléctricos, lo que genera incertidumbre y limita la adaptación a nuevos desafíos tecnológicos y de mercado. Propone la creación de mercados para servicios complementarios, como regulación de frecuencia y voltaje, además de centralizar su control, e incorporar tecnologías como baterías y sistemas de control de red (grid forming).
Desde su perspectiva, los costos nivelados de electricidad (LCOE) muestran que fuentes como solar y eólica son competitivas con la generación convencional, sin embargo, las regulaciones actuales favorecen a las termoeléctricas, beneficiadas por subsidios indirectos y exenciones ambientales, distorsionando la competencia.
El experto enfatiza que el reconocimiento de la potencia firme de las renovables, que refleje su contribución real en horas punta, debe ser una prioridad para que el mercado sea verdaderamente eficiente y sostenible. Además, recomienda que las reglas de mercado permitan la participación de todas las tecnologías renovables en licitaciones públicas y que se promuevan sistemas de almacenamiento energético para gestionar picos de generación.
Por último, Luyo resalta los beneficios sociales de ampliar las energías renovables, como la generación distribuida y las microrredes, que pueden reducir la pobreza energética en comunidades aisladas. Critica asimismo la suspensión de subastas para nuevas renovables, que ha frenado su crecimiento pese a que los precios en licitaciones previas indican que estas tecnologías son cada vez más competitivas.
Para modernizar el sistema eléctrico del país, el exviceministro insiste en publicar con urgencia los reglamentos pendientes, desarrollar un mercado de servicios complementarios sólido y adaptar las normativas a las realidades tecnológicas y de demanda, con el fin de garantizar un sistema eléctrico seguro, competitivo y sostenible tanto para el presente como para el futuro del Perú.