En 2026, el Parque Natural Balboa se posiciona como el destino turístico más visitado entre los 18 espacios administrados por el Instituto Salvadoreño de Turismo (ISTU), consolidándose como una de las principales opciones para residentes y turistas en el país. Le siguen en popularidad el parque de diversiones Sunset Park, Puerta del Diablo, Cerro Verde y el Parque Recreativo Amapulapa. La preferencia por estos lugares varía mensualmente según las condiciones climáticas; durante las temporadas de frentes fríos, los parques de montaña como Balboa y Cerro Verde son los favoritos, mientras que en épocas cálidas, los parques acuáticos capturan mayor afluencia de visitantes. Aunque Costa del Sol ocupa actualmente el sexto lugar en el ranking, en años anteriores ha alcanzado posiciones más altas en preferencias turísticas. Las tarifas de ingreso varían de acuerdo con la nacionalidad: los salvadoreños pagan entre 1.50 y 5 dólares en la mayoría de los parques, mientras que los extranjeros deben pagar entre 3 y 10 dólares. Algunos espacios, como Puerta del Diablo, Sunset Park y Parque Natural Balboa, ofrecen entrada gratuita, cobrando únicamente estacionamiento, válido por períodos de tres a cinco horas. En parques como Surf City Walter Thilo Deininger, la entrada tiene un costo de 5 dólares para nacionales, consumibles en actividades internas, y en Costa del Sol, la tarifa es de 2.50 dólares para salvadoreños. La oferta gastronómica dentro de los parques también representa un atractivo adicional, con opciones que incluyen pupusas, riguas, empanadas y bebidas tradicionales, contribuyendo a fortalecer la economía local y mantener viva la cultura culinaria salvadoreña. La directora del ISTU, Aguiñada, resaltó la importancia del programa Buses Alegres, una iniciativa de excursionismo social que facilita el acceso de las familias a estos destinos mediante rutas a precios accesibles, con boletos que oscilan entre 7 y 12 dólares, dependiendo de la distancia. Las unidades, ahora de categoría 'premium' con aire acondicionado, asientos confortables y proyección de películas, requieren reserva telefónica previa y cuentan con controles de antidoping para conductores con el fin de garantizar la seguridad vial. Además, el sistema de transporte ha mantenido un historial sin accidentes y trabaja en optimizar la experiencia del usuario. En cuanto a la conservación y la seguridad, el ISTU ha establecido normas para el uso responsable de los parques: se prohíbe el ingreso, consumo y venta de bebidas alcohólicas, lo que ha contribuido a reducir conflictos y violencia intrafamiliar durante los fines de semana, y se exige el uso de traje de baño de tela licrada en las piscinas para preservar la higiene y proteger los sistemas de filtrado. El personal de los parques acompaña a los visitantes para su seguridad y para orientar sobre el cuidado del entorno, especialmente en áreas con fauna silvestre. Estos esfuerzos han posicionado a El Salvador en rankings internacionales, superando a países como Curazao y Colombia en materia turística, y han impulsado el crecimiento del turismo deportivo, con eventos como Ironman 70.3, torneos de surf, ciclismo y maxi baloncesto, que dinamizan la economía local. Sobre el Parque Recreativo Los Chorros, Aguiñada aclaró que, pese a trabajos viales en la ruta principal, continúa abierto al público mediante accesos alternos señalizados, garantizando siempre la entrada. Finalmente, el ISTU fomenta la cultura ambiental entre los visitantes, promoviendo el respeto y la protección de la flora y fauna, y en parques como Walter Thilo Deininger, el centro interpretativo ofrece información sobre la conservación de ecosistemas, sensibilizando a la comunidad sobre la importancia del cuidado ambiental.