El Papa León XIV inauguró y bendijo este sábado 31 de enero una estatua dedicada a Santa Rosa de Lima en los Jardines Vaticanos, en una ceremonia que reunió a obispos peruanos y autoridades eclesiásticas. La iniciativa se enmarca en la visita ad limina que el episcopado peruano realiza en Roma, Italia.
La escultura, elaborada en travertino blanco de Huancayo por artesanos de Don Bosco a petición de la Conferencia Episcopal Peruana, representa a Santa Rosa de Lima en un momento místico en el que, según la tradición, Jesús se le apareció a la santa peruana, ofreciéndole un anillo y flores mientras contemplaba a la Virgen del Rosario.
Junto a la estatua, el pontífice bendijo un mosaico mariano que exhibe siete advocaciones principales de la Virgen en el Perú, entre ellas la Virgen de Chapi, la Virgen del Carmen y la Inmaculada Concepción. La obra, también creada por artesanos de Don Bosco, forma parte del Camino Mariano del Vaticano, recorrido que exhibe representaciones marianas de diferentes países.
La presencia de Santa Rosa de Lima en este espacio del Vaticano marca un hito, al convertirse en la primera santa peruana en integrar este emblemático rincón del Vaticano, subrayando la relevancia histórica y espiritual del Perú para la Iglesia Católica.
Durante la ceremonia, el Papa León XIV se acercó a la figura de Santa Rosa para impartirle su bendición, un momento emotivo que fue visto con entusiasmo por los fieles y los representantes de la Iglesia peruana. Esta actividad reforzó también el fuerte vínculo del pontífice con el Perú, país donde vivió más de veinte años y fue obispo de la Diócesis de Chiclayo.
La inauguración fue parte de la visita ad limina, que los obispos peruanos realizan cada cinco años al Vaticano, del 26 al 31 de enero. Durante el evento, el Papa recibió a la delegación episcopal y expresó que "el Papa los lleva en su corazón y los recuerda con afecto, especialmente en la oración".
León XIV compartió que Perú ocupa un lugar especial en su corazón, donde vivió momentos de alegría y de prueba, aprendiendo de la fe sencilla de su gente y de la fortaleza de una Iglesia que espera con esperanza en medio de dificultades. Además, instó a los obispos a fortalecer la unidad, evitar divisiones y mantener una cercanía particular con los más necesitados, tomando como ejemplo a santos peruanos como Toribio de Mogrovejo, Rosa de Lima, Martín de Porres y Juan Macías.
Como muestra de cercanía, el Papa sorprendió a los obispos peruanos al almorzar con ellos en la residencia donde se hospedan, gesto que la Conferencia Episcopal del Perú calificó como una muestra de profunda comunión y apoyo a la misión pastoral en el país.
La última visita ad limina de los obispos peruanos había sido en mayo de 2017, durante el pontificado del Papa Francisco, y previamente en 2009 con Benedicto XVI, consolidando así la tradición de encuentros periódicos con la Santa Sede.