El estado de salud de Fernando Guerrero Flores, de 21 años, es crítico tras ser atropellado por un vehículo que invadió la berma central de la avenida Javier Prado, en San Isidro, Lima. El joven continúa internado en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) de la Clínica Internacional en San Borja, con un pronóstico reservado debido a lesiones graves en la cabeza y en estado vegetal, sin reacciones. Su padre, Arturo Guerrero, informó que los médicos le han indicado que la condición de Fernando es extremadamente delicada y que la evolución dependerá de su respuesta clínica en los próximos días. Según detalló, los daños neurológicos son severos y el joven permanece bajo soporte vital, con respiración artificial, entubado y sondas. "Mi hijo está en estado crítico y no reacciona. La doctora nos dijo que tenemos que esperar un milagro para que reaccione", comentó el padre en declaraciones a RPP.
El accidente ocurrió cuando Fernando se encontraba detenido en la berma central, esperando cruzar la vía, momento en el cual un vehículo fuera de control lo atropelló violentamente. Las cámaras de seguridad muestran que, tras el impacto, el automóvil continuó varios metros sobre la berma y chocó contra un árbol. Las imágenes son clave para esclarecer las circunstancias del hecho.
El vehículo fue conducido por José Amaya de Dios, de 81 años, quien, según las investigaciones preliminares, habría sufrido una descompensación que le hizo perder el control del auto. El adulto mayor fue trasladado a una clínica para su evaluación médica y actualmente está bajo custodia policial, mientras las autoridades recaban testimonios, registros y peritajes para determinar responsabilidades.
La familia de Fernando expresó su preocupación por los costos del tratamiento, ya que hasta el momento los gastos hospitalarios han sido cubiertos por el Seguro Obligatorio de Accidentes de Tránsito (SOAT), pero temen que la cobertura sea insuficiente si la hospitalización se prolonga. Arturo Guerrero solicitó que el responsable del accidente asuma los gastos en caso de que el seguro no cubra todos los costos y habilitó una cuenta para recaudar fondos mediante Yape (número 940 469 504 a nombre de Arturo Guerrero).
Además, la situación emocional en la familia se ha agravado; la madre de Fernando sufrió un ataque cardíaco al conocer la gravedad del estado de su hijo y tuvo que ser ingresada en la misma clínica, mientras continúa la lucha por la recuperación del joven.