A pocos días del evento deportivo más importante de Estados Unidos, el Super Bowl LX, la participación de trabajadores hispanos, principalmente mexicanos y colombianos, resulta clave para la organización y montaje del espectáculo en el Levi’s Stadium de Santa Clara, California. Aunque el presidente Donald Trump ha endurecido su discurso contra la comunidad migrante, incluyendo amenazas de operativos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en eventos masivos, la realidad es que manos latinoamericanas lideran tareas esenciales, desde el montaje de estructuras hasta la logística del evento.
El Super Bowl, que contará con la presencia de figuras destacadas como Elijah Arroyo, Andy Borregales y Christian González, además de artistas como Bad Bunny, depende en gran medida del trabajo silencioso de miles de obreros migrantes, quienes operan con el orgullo de contribuir a uno de los eventos más vistos a nivel mundial, a pesar del miedo derivado de las políticas migratorias del gobierno estadounidense.
Mientras la administración de Donald Trump repite retórica antimigrante, las labores en el estadio y centros de concentración de fans y medios se llevan a cabo gracias al esfuerzo de estos trabajadoresHispanos, cuya presencia y labor son fundamentales para el éxito del Super Bowl LX. La diferencia entre discurso político y realidad operativa revela el rol indispensable que desempeñan en el evento deportivo más mediático de Estados Unidos, según informó Quadratín Hispano.