El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, afirmó este lunes en una entrevista que la ofensiva militar de Israel y Estados Unidos contra Irán no se convertirá en una guerra prolongada, aunque advirtió que pudiera tomar algún tiempo. En declaraciones a Fox News, Netanyahu aseguró que la operación, denominada 'León Rugiente', será rápida y decisiva, y explicó que su objetivo es crear las condiciones para que el pueblo iraní pueda tomar el control de su destino, fomentando un cambio hacia un gobierno democrático.
El líder israelí indicó que la acción se llevó a cabo en respuesta a los avances acelerados del régimen iraní en sus programas nuclear y de misiles balísticos, que estaban a pocos meses de volverse inmunes. Señaló que, tras el conflicto de 12 días y los bombardeos de junio de 2025, Irán continuó construyendo instalaciones subterráneas y nuevos sitios que podrían haber hecho sus programas inalcanzables en pocos meses.
Netanyahu criticó al régimen iraní, afirmando que no mostró signos de retractarse tras los ataques, y calificó a Irán como fanático y con objetivos de destruir a Estados Unidos. En la entrevista, también rememoró una reunión con el entonces presidente estadounidense Donald Trump en Florida antes de 2025, en la que ambos coincidieron en la necesidad de detener a Irán.
El primer ministro explicó que la alianza entre Israel y Estados Unidos, promoviendo los Acuerdos de Abraham, abre la posibilidad de ampliar la cooperación en tratados de paz con países árabes, logrando mítines diplomáticos en la región.
Respecto a la duración del conflicto, Netanyahu reiteró que no espera una guerra larga y expresó su confianza en que la situación puede derivar en una paz duradera. Desde una visita a un sitio afectado por ataques iraníes cerca de Jerusalén, agradeció a Trump por su apoyo en la lucha contra Irán, tras los ataques que resultaron en la muerte del líder supremo Ali Khamenei y respuestas con misiles dirigidos a Israel y otros países.
El líder israelí destacó que las amenazas del régimen iraní no afectan solo a Israel y Estados Unidos, sino que representan un peligro para toda la humanidad si obtienen armas nucleares y misiles intercontinentales. Añadió que el objetivo es crear las condiciones para que los iraníes puedan derrocar a sus líderes actuales y que ese momento se acerca. Netanyahu afirmó que, cuando suceda, Israel, Estados Unidos y el pueblo iraní estarán juntos en esa lucha.
Por su parte, Donald Trump manifestó que la fase más intensa del ataque contra Irán aún no comienza, asegurando que la gran ofensiva se realizará en breve y que la estrategia todavía tiene mucho por recorrer, en una entrevista con CNN. La operación, según el expresidente, aún está en sus primeras etapas, y lo peor está por venir.