La selección Colombia continúa su preparación de cara a la Copa Mundial FIFA 2026, en la que participará por séptima vez en su historia. Mientras los jugadores trabajan arduamente, Néstor Gabriel Lorenzo, técnico del equipo, enfatiza la relevancia de la afición en este proceso. La fortaleza del respaldo popular y las gestas recientes, como los cuartos de final en Brasil 2014 y los octavos en Rusia 2018, mantienen viva la esperanza de la afición, que ahora deposita sus expectativas en la gestión del entrenador argentino. Durante la inauguración del 'Club de La Sele', una plataforma que promoverá espacios de encuentro y beneficios para los hinchas, Lorenzo resaltó que la selección es de todos, y que el motor del proyecto es precisamente la pasión del público. Asimismo, agradeció el cariño de los seguidores que lo encuentran en la calle y les recordó que su compromiso es con todos los aficionados, no solo con él. En ese evento, el estratega también expresó su reconocimiento a René Higuita, ícono del fútbol colombiano, y reforzó la importancia de la unión y la confianza en alcanzar grandes metas. Lorenzo, quien acumula diez años en Colombia, puntualizó que no se considera un maestro, reservando ese título para referentes como Reinaldo Rueda y José Pekerman, con quienes la selección alcanzó grandeza. Por su parte, el presidente de la Federación Colombiana de Fútbol, Ramón Jesurún, confirmó los partidos amistosos de marzo en Estados Unidos: el 26 ante Croacia en Orlando y el 29 contra Francia en Washington, donde la selección pondrá en práctica las estrategias de Lorenzo con su lista de 26 convocados. Estos encuentros permitirán ajustar aspectos tácticos antes del inicio del Mundial. La unión entre afición, equipo y federación se fortalece con acciones como la apertura del 'Club de La Sele', alineada con la ilusión creciente por el torneo de 2026. Lorenzo y su cuerpo técnico trabajan con enfoque en la excelencia, conscientes de que cada paso brindará la oportunidad de consolidar el vínculo con los seguidores y de dejar una huella significativa en la historia del fútbol colombiano.