El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, reafirmó su respaldo a la política de seguridad del país en medio de cuestionamientos de organizaciones internacionales de derechos humanos durante una conferencia con el presidente electo de Chile, José Antonio Kast, en el marco de su visita oficial. La estrategia del gobierno salvadoreño, conocida como 'método Bukele', ha sido objeto de controversia por presuntas violaciones a derechos fundamentales, especialmente en contextos de alta criminalidad, según advierten Amnistía Internacional y Human Rights Watch.
En respuesta a una pregunta sobre las críticas internacionales respecto a posibles vulneraciones de derechos humanos, Bukele enfatizó que todos los individuos, incluidos los criminales, poseen derechos, pero cuestionó el énfasis que esas organizaciones dan a los derechos de los delincuentes en lugar de las víctimas. Aclaró que su administración ha priorizado los derechos de las personas honestas y trabajadoras, mientras que los derechos de los criminales son atendidos en menor medida.
El mandatario afirmó: "Yo lo que no entiendo es por qué siempre se enfocan en los derechos humanos de ellos (los delincuentes), que los tienen. ¿Por qué el enfoque es en los derechos humanos de los que masacran, de los que matan niños, de los que violan mujeres?" y añadió que en su gestión se ha dado primacía a proteger a la población inocente.
Bukele también cuestionó la utilidad de las denuncias de las organizaciones defensoras de derechos humanos, señalando que solo se interesan en los delincuentes y no en quienes violan la ley y cometen delitos. Al respecto, criticó que dichas organizaciones no hayan denunciado en el pasado a quienes perpetuaban crímenes graves.
Su postura generó rápidamente revuelo en redes sociales, donde sus declaraciones se viralizaron y reiteraron el debate público sobre la relación entre derechos humanos y seguridad en contextos de violencia elevada.
El mandatario destacó que, tras las medidas de endurecimiento de la seguridad, en El Salvador se han registrado muertes de cientos de miles de personas, además de violaciones y asesinatos, por lo que consideró prioritario proteger a quienes no cometen delitos. En la misma conferencia, Kast expresó su apoyo al enfoque del gobierno salvadoreño.
Bukele reiteró que actualmente su gobierno trabaja en favor de los derechos humanos de las 'personas de bien' y señaló que el 70% de los presos en el país saldrán en menos de una década, muchos de ellos participando en programas de rehabilitación, reparación social y participación en actividades comunitarias, como la reparación de escuelas y limpieza de playas.