La NASA ha decidido posponer hasta marzo el lanzamiento de la misión Artemis II, la primera misión tripulada a la Luna desde el programa Apolo, debido a una fuga de hidrógeno líquido detectada durante una prueba clave del Sistema de Lanzamiento Espacial (SLS). La interrupción ocurrió a cinco minutos del inicio de la cuenta regresiva, cuando aún no se había realizado el despegue y la detección de la fuga impidió continuar con el proceso de preparación.
Según informó Jared Isaacman, administrador de la NASA, la agencia dejó atrás la ventana de febrero y estableció en marzo la fecha más cercana y viable, aunque aún sin un día definido. La prioridad continúa siendo la protección de la tripulación, los sistemas y el público, por lo cual se reprogramó el calendario, tras una serie de revisiones y pruebas adicionales.
El incidente ocurrió durante una operación de llenado de hidrógeno líquido en el Centro Espacial Kennedy, donde se cargaron más de 2.6 millones de litros de combustible para el mega-cohete SLS, que mide 98 metros de altura. Sin embargo, horas después de iniciado el proceso, se detectó una acumulación de hidrógeno cerca de la base del cohete, en una zona crítica donde cambios en presión o temperatura podrían causar riesgos adicionales. Por ello, los equipos detuvieron varias veces la carga, aplicaron técnicas correctivas y lograron completar parcialmente el lleno de los componentes del sistema de propulsión criogénica.
Pese a estos esfuerzos, a aproximadamente cinco minutos del inicio del ensayo, el sistema de control suspendió automáticamente las operaciones tras detectar un aumento en la fuga, demostrando así la correcta priorización de la seguridad. La fuga de hidrógeno no es un problema nuevo para la NASA; en 2020, retrasó en tres años el primer vuelo de prueba del SLS, que finalmente se realizó sin tripulación.
Además de la fuga, los técnicos identificaron otros inconvenientes durante la prueba, como trabajos pendientes en el módulo Orion, fallas en la transmisión de datos y problemas de temperatura en cámaras del sistema. No obstante, la agencia destacó avances en procedimientos de seguridad y en el funcionamiento de nuevas técnicas de purga y cierre, que fortalecen la protección de la tripulación.
El retraso en Artemis II afecta también a la tripulación, integrada por tres estadounidenses y un canadiense. Reid Wiseman lidera la misión, acompañado por Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen, piloto de combate y primer canadiense en viajar a la Luna. La tripulación actualmente permanece en cuarentena y deberá volver a aislarse antes del próximo intento, en un ajuste a protocolos sanitarios, con una fecha aún por definir en marzo.
La misión Artemis II, de casi diez días de duración, no intentará descender en la superficie lunar, sino que buscará validar en vuelo sistemas críticos de la cápsula Orion, como soporte vital, comunicaciones y navegación en el espacio profundo. El objetivo es garantizar que estos sistemas funcionen a la perfección antes de futuras misiones que impliquen alunizaje.
Este retraso, si bien genera incertidumbre, no altera la visión de la NASA de avanzar hacia una presencia lunar sostenible y más prolongada. La estrategia del programa Artemis busca sentar las bases para una exploración humana sostenida en la Luna, con miras a futuros objetivos en el espacio, en línea con la política espacial del gobierno de Estados Unidos.
Los últimos vuelos tripulados a la Luna ocurrieron en 1972 con la misión Apolo 17, y desde entonces, solo 12 astronautas han caminado en su superficie. La exploración lunar continúa siendo un símbolo de la innovación y el espíritu pionero de la humanidad, y la NASA mantiene el compromiso de cumplir con todos los estándares de seguridad antes de avanzar.
Mientras tanto, la agencia continúa revisando datos, ajustando procedimientos y evaluando reparaciones necesarias. La experiencia acumulada en estos testres y los desafíos técnicos resaltan que la exploración espacial requiere paciencia, precisión y decisiones prudentes para garantizar el éxito y la seguridad en cada paso.