La NASA anunció oficialmente el plan de despliegue del satélite argentino ATENEA, que participará en la misión lunar Artemis II, prevista para 2026. Este proyecto, que marca un hito en la exploración espacial de Argentina, implica que ATENEA será el primer CubeSat en liberarse al espacio tras la separación de la etapa de la nave Orión, aproximadamente cinco horas después del lanzamiento desde el Centro Espacial Kennedy.
El satélite, desarrollado en Argentina por la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) en colaboración con universidades y empresas tecnológicas, viajará alojado en el adaptador de etapa de la nave Orión, conocido como OSA, junto a otros CubeSats de Alemania, Corea del Sur y Arabia Saudita. Tras la separación, la unidad de aviónica iniciará su despliegue en intervalos secuenciales de un minuto, asegurando trayectorias independientes y exactas para cada uno.
ATENEA, diseñado como una plataforma de demostración tecnológica, tiene como objetivos validar tecnologías clave para futuras misiones, como medición de radiación, recolección de datos GNSS en altas órbitas y validación de enlaces de comunicación de largo alcance. Con dimensiones de aproximadamente 30 x 20 x 20 centímetros y un peso de 15 kilos, sus sistemas fueron íntegramente desarrollados en Argentina, con participación de universidades como la Universidad Nacional de La Plata y la Universidad Nacional de San Martín.
El proceso de construcción incluyó ensayos en salas limpias, pruebas de vibración, termovacío y compatibilidad electromagnética en centros especializados en Córdoba y Estados Unidos, donde el satélite fue integrado al cohete SLS en septiembre pasado. La misión completa permitirá a Argentina consolidar su presencia en proyectos de exploración lunar y profundizar sus capacidades en tecnología espacial de frontera.
“Ser parte de Artemis II y que la NASA confíe en nuestra tecnología para una misión tripulada es un logro enorme para Argentina,” declaró Sonia Botta, ingeniera aeroespacial de la UNLP, quien agregó que ATENEA no sólo representa un avance técnico sino también un paso estratégico en la cooperación internacional.
El objetivo principal de Artemis II es realizar una misión de aproximadamente diez días con cuatro astronautas, que sobrevolará la Tierra y la Luna, marcando el precedentes para Artemis III, la próxima misión que llevará humanos a la superficie lunar. Los CubeSats, incluidos ATENEA, cumplirán roles complementarios al aprovechar el trayecto inicial para recopilar datos en regiones poco exploradas y probar tecnologías que podrán usarse en futuras misiones de mayor escala.
Este despliegue tecnológico se ha logrado gracias a un esfuerzo conjunto de instituciones argentinas, que incluye el control térmico y los sistemas electrónicos del satélite, fabricados con componentes resistentes a radiación y partículas solares en ambientes controlados. La participación en Artemis II refuerza la creciente capacidad del país en el campo espacial y abre oportunidades para futuros proyectos científicos y comerciales en el ámbito internacional.
Con la misión en marcha, Argentina se posiciona como un actor relevante en la exploración lunar y en misiones de espacio profundo, demostrando que puede diseñar, construir y operar tecnologías avanzadas en los escenarios más exigentes del espacio exterior.