El Museo de Ciencias Naturales del Estado de México, ubicado en el Calvario de Toluca, cerró sus instalaciones, marcando el fin de una etapa en ese espacio histórico. Aunque el local cerró, la institución informó que continuará su labor educativa en un nuevo lugar, con el objetivo de ofrecer a niños y adultos la posibilidad de aprender sobre aves, mamíferos, insectos, ecosistemas, minerales y animales disecados con apariencia casi real. El museo es reconocido por su colección didáctica y su enfoque en promover la ciencia y la naturaleza entre la comunidad local y visitantes. La clausura del inmueble en Toluca no implica la desaparición del proyecto, que se está organizando para reubicarse y seguir impulsando la cultura científica en la región, según informó la fuente original. La comunidad académica y visitantes podrán seguir disfrutando de las exhibiciones y actividades en su próxima sede, en la búsqueda de mantener viva la tradición educativa y ambiental que ha caracterizado al museo en los últimos años.