La actriz Miriam Lanzoni compartió públicamente en una entrevista televisiva el impacto emocional y psicológico que experimentó tras recibir el diagnóstico de psoriasis, una enfermedad autoinmune que afectó su bienestar integral. Lanzoni expresó que, desde el inicio, vivió un proceso difícil marcado por la vulnerabilidad y la pérdida de autoestima, enfrentándose a una transformación física visible que la hizo sentir 'monstruosa' y la llevó a evitar salir a la calle por las lesiones y escaras en su cuerpo.
Durante su diálogo con Moria Casán, la actriz detalló cómo las reacciones externas y la percepción propia complicaron aún más su convivencia con la enfermedad. A pesar de su imagen de fortaleza habitual en su vida profesional y personal, admitió que en ciertos momentos se sintió agotada emocionalmente, sin recursos para seguir afrontando la situación, describiendo que "uno se pone el traje de autosuficiente, pero un día no tiene más escudo ni espada".
El proceso de aceptación vino después de tomar la decisión de buscar ayuda profesional, lo que marcó un giro en su recuperación emocional. Lanzoni afirmó que aprendió a no permitir que la enfermedad definiera su identidad, reforzando la importancia de la resiliencia ante los desafíos que presenta la psoriasis.
Su relato también hace referencia a un episodio personal que agravó su condición: la pérdida de un asistente muy querido, que desencadenó su brote más severo. La actriz relató cómo, tras este evento, intentó mantener la estabilidad en su vida y trabajo, pero un dibujo que le recordó a su amigo le provocó un quiebre emocional. Esas heridas emocionales se reflejaron físicamente, evidenciando la relación estrecha entre la salud emocional y los síntomas físicos en las enfermedades autoinmunes.
Actualmente, instalada en Mar del Plata por compromisos teatrales, Lanzoni destacó que el control de la psoriasis requiere una atención integral. Subrayó que no basta con tratamientos tópicos, sino que es fundamental abordar la condición de forma multidimensional, incluyendo el aspecto emocional y mental. La experiencia de Lanzoni resalta la importancia de una perspectiva holística en el tratamiento de enfermedades como la psoriasis, que dejan huellas invisibles pero profundas en quien las enfrenta.