El Ministerio de Exteriores de España abrió una investigación formal en torno a Julio Iglesias, dos semanas después de que salieran a la luz acusaciones de agresión sexual y denuncias de vínculos con una presunta trata de personas. La revisión se centra en la posible irregularidad en la gestión de visados Schengen solicitados por el cantante para empleados que laboraban en su residencia en Málaga, ‘Cuatro Lunas'. Según informó Infobae, Iglesias solicitó estos visados en República Dominicana para trabajadores domésticos, a quienes en realidad se les permitió trabajar y realizar actividades lucrativas, lo cual viola la naturaleza del documento y las regulaciones migratorias, ya que estos visados no autorizan empleo ni permanencia superior a 90 días.
La investigación del Ministerio se inició tras descubrir que algunos empleados del artista habrían trabajado en su propiedad durante su estancia en España sin la autorización adecuada. La Inspección General de Servicios ha sido la encargada de llevar a cabo las diligencias, en atención a la posible violación de reglas migratorias.
Por otra parte, Julio Iglesias expresó su malestar por el impacto que las acusaciones y las revelaciones públicas han tenido en su imagen tanto personal como profesional. En declaraciones recientes, el artista calificó el escándalo como uno de los momentos más duros de su carrera y lamentó que en el proceso mediático la presunción de inocencia haya sido vulnerada, señalando que no se le permitió una investigación exhaustiva antes de ser juzgado.
El cantante ha decidido, provisionalmente, mantener un perfil bajo y evaluar las acciones a seguir, incluyendo posibles medidas legales para defender su reputación. Su equipo legal analiza actualmente la cobertura mediática y las acusaciones para determinar si algunas informaciones han causado daño injustificado en su integridad moral y económica. La situación continúa en desarrollo mientras las autoridades judiciales e migratorias avanzan con la investigación.