El CEO de Meta Platforms Inc., Mark Zuckerberg, enfrentó este lunes duras preguntas en un juicio en Los Ángeles que analiza el impacto de las redes sociales en menores de edad. La causa, iniciada por la demanda de Kaley G.M. contra Instagram y YouTube, revela cómo millones de niños menores de 13 años acceden a estas plataformas pese a las restricciones vigentes. Según informes, Zuckerberg admitió que, aunque Meta ha implementado herramientas para detectar y eliminar cuentas que mienten sobre su edad, esta problemática continúa siendo un reto complejo. Durante su testimonio, afirmó que la compañía ha desarrollado 'herramientas proactivas' y que, si bien han avanzado, aún enfrentan dificultades para resolver completamente el problema. Zuckerberg explicó que dentro de la empresa se consideró la sensibilidad respecto a la privacidad al solicitar la fecha de nacimiento, decisión que tomaron para fortalecer las medidas de control. El ejecutivo justificó las políticas actuales y expresó su deseo de haberlas aplicado antes. En el juicio, el abogado de la demandante cuestionó si una niña de nueve años puede entender los términos de uso de Instagram, lo que pone en duda la eficacia de los mecanismos de verificación. La demanda también señala que la verificación de edad debe ser obligatoria antes de que la aplicación se descargue, responsabilizando además a Apple y Google, gestores de las principales tiendas de aplicaciones, de cumplir con estas medidas. Estas compañías han promovido la legislación en diferentes estados de Estados Unidos para definir claramente la responsabilidad en la protección de menores en línea. Se espera que este caso establezca un precedente relevante para futuras demandas contra las grandes tecnológicas, con posibles sanciones millonarias si el tribunal falla en contra. La joven demandante, Kaley G.M., alega que su exposición a las redes sociales desde la infancia ha derivado en problemas de salud mental. Este juicio, que comenzó el 9 de febrero, ha puesto en evidencia las limitaciones de los sistemas actuales y las políticas implementadas por Meta, Google, TikTok y Snap, las principales plataformas sociales, que niegan irregularidades y afirman fortalecer las barreras de protección para los usuarios jóvenes. La discusión en torno a este proceso refleja la creciente inquietud por el impacto de las redes sociales en adolescentes, en un contexto donde estudios como el informe 'Status of Mind' de la Royal Society for Public Health revelan que el uso de estas plataformas es casi universal entre jóvenes de 16 a 24 años, y que se asocian con un aumento de problemas como ansiedad, depresión y trastornos del sueño. Factores como el ciberacoso, la presión por la apariencia, el miedo a perderse eventos importantes (FOMO) y la exposición constante a las vidas de otros generan una carga emocional significativa. Datos recientes indican que siete de cada diez jóvenes han experimentado acoso en línea y muchos enfrentan baja autoestima o insatisfacción personal por la comparación con imágenes idealizadas que ven en redes sociales. La resolución de este caso podría marcar un hito en la regulación del uso infantil y adolescente en plataformas digitales.