El Tratado sobre venenos y antídotos del médico y filósofo judío Maimónides, redactado en Egipto durante el siglo XII, ha sido traducido al español por primera vez, ofreciendo un acceso sin precedentes a un texto que combina remedios antiguos con reflexiones sobre la fragilidad humana y la importancia de la observación y la prudencia en la preservación de la vida. La obra, diseñada como una herramienta de ayuda inmediata, fue pensada para que ciudadanos comunes pudieran actuar en emergencias sin la ayuda directa de un médico, destacando remedios y prácticas utilizadas desde la Edad Media hasta el siglo XIX, e incluso principios del XX. Según explicó Darío Fernández Ruiz, traductor de la obra, muchas técnicas, como el uso de cálculos biliares de mamíferos como antídoto, perduraron durante siglos. La edición española, publicada por El Desvelo Ediciones, se fundamenta en diversas versiones en inglés, hebreo y latín, y representa un viaje histórico por remedios pintorescos, costumbres sociales y peligros específicos de la época. Fernández Ruiz destacó que el tratado refleja una visión en la que la vida humana es un valor supremo y su protección, una mezcla de piedad y razón. La obra también introduce un enfoque racional sobre creencias populares, contextualizado en la ciudad de Córdoba, donde residió Maimónides tras su exilio. Entre los ejemplos de remedios, destaca la receta para mordeduras de perro rabioso, que indica acudir a un río, capturar un cangrejo, asarlo, y usar sus cenizas mezcladas con agua, vino o aceite caliente para tratar heridas. También se documentan prácticas peligrosas y supercherías, como el uso de sangre menstrual para envenenamientos. El tratado distingue entre intoxicaciones provocadas por mordeduras y las ocasionadas por ingesta, considerando además aspectos morales de dichas acciones. Aunque muchos remedios antiguos parecen obsoletos desde la perspectiva moderna, algunos consejos sobre cuidado básico y prevención permanecen vigentes. La influencia de la medicina griega en la obra de Maimónides es notable, con menciones a 95 especies vegetales, cuyos textos circularon más allá del mundo islámico y fueron traducidos al hebreo y latín en la Europa medieval, difundiendo así estos conocimientos. La versión actual, respaldada por una edición inglesa de 1926 y asesorada con múltiples fuentes, rescata un manual que combina precisión empírica, claridad pedagógica y valores morales, preservando la relevancia de un escrito que, tras ocho siglos, sigue resaltando la vulnerabilidad y dignidad humanas.