La denuncia policial de 2011 presentada por Marcela Chirinos, madre de Adrián Villar, en la que acusó a su entonces pareja Rubén Villar por un choque y fuga de su vehículo, ha salido a la luz en medio del proceso judicial que enfrenta el joven vinculado con la muerte de la deportista Lizeth Marzano. La revelación fue hecha durante el programa 'Amor y Fuego', donde se mostró un documento policial que detalla el conflicto ocurrido hace más de una década en un contexto de una discusión de pareja.
Según el reporte, Chirinos denunció que Rubén Villar impactó su automóvil, de color guinda, causando daños en la carrocería y en una de las llantas, y se dio a la fuga sin asumir responsabilidad. La acusación señala que el incidente ocurrió en medio de una discusión y que el conductor volvió a marcharse tras el daño al vehículo.
El documento detalla que la versión de Chirinos indica que el incidente estuvo relacionado con su nueva relación sentimental en ese momento, lo que motivó la reacción de su expareja. El reporte también confirma que Rubén Villar habría abandonado el lugar del accidente, hechos que quedaron registrados en la denuncia presentada en aquel entonces.
Este episodio antiguo ha generado mayor atención pública en el contexto de las investigaciones actuales contra Adrián Villar, involucrado en el caso que conmocionó a la opinión pública por la muerte de Lizeth Marzano. La difusión del documento reabre el debate sobre las posibles responsabilidades de los padres del joven, quienes han sido mencionados en varios reportes relacionados.
Durante la emisión de 'Amor y Fuego', se interpretó que la relación entre Rubén Villar y Marcela Chirinos en aquella época fue conflictiva, aunque la denuncia se centró únicamente en los daños materiales y la fuga del conductor. La revelación ocurre mientras la justicia continúa con el proceso legal contra Adrián Villar, cuyo caso ha movilizado a la ciudadanía y al ámbito deportivo, en busca de esclarecer los hechos y obtener justicia para Lizeth Marzano.
La próxima audiencia, programada para el 3 de marzo, definiría la posible prisión preventiva del joven, prolongando las expectativas en torno a una decisión que es seguida de cerca por familiares, amigos y la comunidad en general.