La depresión es uno de los trastornos mentales más prevalentes a nivel mundial, afectando al menos al 4% de la población, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). Aunque muchas personas relacionan la depresión con sentirse tristes, la psiquiatra Luna Palma señala que también puede manifestarse sin esa sensación, siendo una realidad más común de lo que se cree. Diversas circunstancias vitales, como abusos, pérdidas importantes o altos niveles de estrés, incrementan el riesgo de desarrollar este trastorno.
La gravedad de la depresión se evalúa en función de la cantidad, intensidad y cómo los síntomas interfieren en la vida diaria. Existen diferentes patrones, incluyendo la depresión aislada, la recurrente, y el trastorno bipolar, que combina episodios depresivos con fases maníacas caracterizadas por euforia, incremento de energía y conductas impulsivas.
Durante un episodio depresivo, la persona puede experimentar un estado persistente de ánimo deprimido, irritabilidad o sensación de vacío, además de la pérdida de placer en actividades antes disfrutadas. La OMS especifica que estos episodios duran al menos dos semanas y se mantienen la mayor parte del día, diferenciándose de las fluctuaciones normales del humor.
El cuadro clínico puede incluir dificultad para concentrarse, sentimientos de culpa excesivos, baja autoestima, desesperanza, pensamientos suicidas, alteraciones en el sueño, cambios en el apetito o peso, y fatiga constante. Estos síntomas afectan todos los ámbitos de la vida, incluyendo el hogar, la escuela, el trabajo y la comunidad. Sin embargo, muchas personas enfrentan estos signos sin ser conscientes de que están atravesando una depresión.
En TikTok, la psiquiatra Luna Palma comparte que “puedes tener una depresión clínica sin sentirte triste”, aspecto que muchas veces pasa desapercibido. La apatía y la pérdida de motivación son señales que pueden ser ignoradas tanto por el entorno como por quienes las experimentan. Palma advierte que algunas personas cumplen con todos los criterios diagnósticos de depresión, pero no muestran tristeza, lo que genera confusión: “No lloran, no se sienten tristes, pero aún así están deprimidos”.
La especialista explica que en las consultas médicas, en ocasiones, no se asocia de inmediato la sintomatología con la depresión, ya que muchos acuden por dolores crónicos o insomnio, sin reconocer que ese malestar puede ser parte de un cuadro depresivo. La invisibilidad de estos síntomas dificulta su comprensión, y frases como “¿Cómo puedes estar mal si lo tienes todo?” resultan dañinas, pues invalidan los sentimientos de quienes viven la condición. Palma señala que “la depresión no siempre tiene cara de pena”, ya que también puede manifestarse como una rutina vacía, dificultades para levantarse de la cama o incluso en una sonrisa automática.