La gastronomía mundial reconoce a los fideos como ingredientes protagonistas en diversas recetas tradicionales y regionales que reflejan la cultura y la identidad de cada país. El portal Taste Atlas elaboró un ranking basado en las votaciones de miles de usuarios, mostrando la variedad de técnicas, sabores y tradiciones que enriquecen estas preparaciones en diferentes continentes.
Entre los platos destacados se encuentra el Yokohama-style ramen, originario de Yokohama, Japón, en 1974. Con fideos gruesos y un caldo que combina la cremosidad del tonkotsu (caldo de cerdo) con salsa de soja, se acompaña de toppings como chashu, alga nori, puerros y espinaca. La variante conocida como 'home-style ramen' fue creada por Yoshimura, un ex conductor de camiones, y se difundió en todo Japón, ofreciendo múltiples personalizaciones.
Desde Tailandia, el Khao Soi representa la esencia culinaria del norte, con una sopa cremosa y picante a base de leche de coco y curry rojo, que se sirve con fideos fritos, carnes variadas y vegetales frescos. Este plato también es popular en Laos, donde presenta variantes regionales.
El ramen, emblemático de Japón desde el siglo XIX, alcanzó reconocimiento internacional con la introducción del ramen instantáneo en 1958. Destacan el tonkotsu de Kyushu, elaborado con huesos de cerdo y cocido prolongadamente hasta obtener un caldo intenso, y el de Hokkaido, sazonado con miso rojo. Ingredientes típicos incluyen cerdo, pollo y mariscos.
En China, el Lanzhou lamian se distingue por sus fideos de trigo estirados a mano, acompañados de caldo de res y finas rebanadas de carne, cilantro, rábano y aceite de chile. La técnica artesanal y los cinco colores en su presentación reflejan su importancia cultural.
En Vietnam, el Bun Bo Nam Bo ofrece una experiencia refrescante con fideos de arroz, carne salteada, hierbas, vegetales, maní tostado y chalotas fritas, sin caldo. En cambio, el Pho Bo, la sopa de fideos con res, utiliza cortes variados de carne y un caldo aromático con especias, acompañado de limas, chiles y brotes.
China del noroeste aporta los biáng biáng noodles, caracterizados por su grosor y textura masticable, elaborados a mano y enriquecidos con cebolla, ajo y salsa de soja. En Austria, el Kasspatzln combina fideos tipo spätzle con quesos locales, carne y se gratina con queso y cebolla.
Por último, en Japón, el Miso Ramen, originado en Sapporo tras la posguerra, destaca por su base de miso con vegetales, cerdo, brotes y mariscos. Su intenso sabor y variedad de ingredientes lo convierten en uno de los platos más representativos de la cocina japonesa contemporánea.
Estos ejemplos evidencian el rico patrimonio culinario que los fideos representan en distintas culturas, consolidándose como símbolos de identidad y tradición en todo el mundo, según informa Infobae.