La logística internacional en Argentina continúa enfrentando fluctuaciones significativas, influenciadas por cambios en las políticas gubernamentales y condiciones del mercado. En una entrevista, Pablo, experto en el sector, señala que la baja en el consumo sigue siendo un obstáculo importante, limitando los volúmenes de importación y exportación. Sin embargo, prevé un año con crecimiento en estos ámbitos y una mayor incorporación de tecnologías avanzadas, como la inteligencia artificial y la digitalización, que están transformando los procesos logísticos.
Actualmente, muchas gestiones, como la presentación de manifiestos aduaneros, se realizan de manera digital, aunque todavía existen áreas por optimizar para agilizar los procedimientos. La integración tecnológica es percibida como un elemento positivo para el sector. La relación con Brasil, principal socio comercial, también influencia la logística en Argentina; operaciones con marcas de autos eléctricos en Brasil alivian la carga en la terminal de Zárate y ayudan a amortiguar los efectos de las tarifas y el tráfico.
El profesional destaca que tener un conocimiento sólido de toda la cadena logística es crucial para quienes trabajan en el sector, ya que actúan como enlaces que conectan a diferentes actores, incluidos diseñadores, vendedores y compradores. La gestión efectiva, la anticipación a errores y la comunicación son fundamentales para minimizar riesgos en un entorno en constante cambio.
Los errores, aunque inevitables, deben ser gestionados rápidamente para evitar impactos mayores, como interrupciones en la producción o pérdidas empresariales. Casos extremos, como errores en la importación de componentes con deficiencias técnicas, pueden desencadenar problemas de gran escala en toda la cadena.
El entrevistado revela que su interés en la logística surgió durante su estancia en Canadá a los 17 años, donde se despertó su curiosidad por entender cómo productos argentinos llegaban a otros países. Desde entonces, se dedicó a esta profesión, motivado también por su afinidad con los idiomas y los viajes.
En cuanto a las tendencias del sector, señala que la digitalización todavía tiene mucho camino por recorrer en Latinoamérica, aunque ya se evidencian importantes avances, especialmente en las grandes empresas. La implementación de tecnologías como la inteligencia artificial y la automatización podría convertirse en un estándar en pocos años, como ya sucede en Europa y Estados Unidos.
Finalmente, invita a quienes deseen ingresar en el comercio exterior a considerarlo como una carrera dinámica y en constante aprendizaje. La profesión permite entender la interconexión global, las relaciones culturales y económicas, y genera una extensa red de contactos. La recomendación es seguir adelante, ya que el sector ofrece múltiples oportunidades para desarrollarse profesionalmente en un entorno en permanente evolución.