¿Alguna vez pensaste que una extradición serviría para distraer la atención de investigaciones clave? Así parece creer Keiko Fujimori, la candidata presidencial de Fuerza Popular, quien acusó duramente al presidente interino José Jerí. En un evento en Chiclayo, la política advirtió que Jerí no debe usar la reciente extradición de Erick Moreno Hernández, conocido como ‘El Monstruo’, como cortina de humo para desviar las investigaciones sobre sus reuniones secretas con un empresario chino.
Fujimori afirmó que la captura y extradición de ‘El Monstruo’ era un deber del Estado peruano. Pero más allá de eso, señaló que las reuniones clandestinas del actual gobernante ameritan una investigación seria por parte de las instituciones.
“Lo que corresponde es que las instituciones le hagan una investigación frente a esta noticia. Estoy segura que el Ministerio Público y la Contraloría deben estar actuando ya”, declaró con firmeza. ¿Qué opina la ciudadanía acerca de estas acusaciones y qué acciones tomarán las autoridades?
Además, Fujimori abordó las recientes denuncias sobre el incremento patrimonial de Jerí. Sin dejar cabos sueltos, subrayó que antes de sacar conclusiones definitivas, es importante escuchar todas las versiones y que las instituciones hagan su trabajo con rigor.
Por otro lado, el expresidente supervisó en vivo el traslado de Moreno Hernández, extraditado desde Paraguay. Este supuesto jefe criminal enfrenta cargos de extorsión, secuestro y organización criminal, y su captura fue un operativo televisado que recordó momentos de gran tensión política en otras partes del mundo.
Moreno Hernández fue entregado en Paraguay y, tras ser aprobado para viajar, fue trasladado a Perú en una aeronava de la Policía Nacional. La Justicia peruana lo imputa de ser cabecilla de la banda ‘Los injertos del cono norte’, con delitos que suman penas superiores a 50 años. Se ofrecía una recompensa de un millón de soles por información que llevara a su captura, una prueba de lo peligroso que era considerado por las autoridades.
La historia de Moreno Hernández y las acciones de Jerí y Fujimori no dejan lado. La interacción entre estos hechos y las investigaciones en curso tiene al país en vilo, generando preguntas: ¿qué papel jugarán las instituciones en esclarecer toda esta trama? ¿Y qué impacto tendrá en la política peruana en las próximas semanas? Solo el tiempo dirá cómo se desenreda esta compleja madeja de poder, justicia y sospechas.