¿Sabías que la denuncia contra el presidente interino José Jerí por reuniones secretas con un empresario chino está en el centro del debate? La candidata presidencial de Fuerza Popular, Keiko Fujimori, no dejó pasar la oportunidad de expresar su opinión este jueves en Chiclayo, donde exigió que Jerí no intente usar la extradición de ‘El Monstruo’, Erick Moreno Hernández, como cortina de humo para distraer las investigaciones.
Fujimori fue clara: no puede permitirse que se desvìen las pesquisas en medio de noticias que, asegura, son muy positivas para el país. La líder de Fuerza Popular afirmó que la captura y extradición de ‘El Monstruo’ es una acción que el Estado debía realizar, y que las reuniones clandestinas del mandatario demandan una exhaustiva investigación por parte de las instituciones.
¿Y qué hay de las acusaciones sobre el incremento patrimonial de Jerí? La excandidata pidió primero escuchar y aseguró que el Ministerio Público debe hacer su trabajo sin prejuicios. La tensión crece mientras la justicia del país se prepara para profundizar en estas sospechas.
Mientras tanto, casi en paralelo, en San Isidro, el presidente supervisó en vivo la extradición de Moreno Hernández desde Paraguay. El acto, transmitido por TV Perú, fue casi como un espectáculo de alta tensión, recordando operaciones mediáticas internacionales.
‘El Monstruo’, de 34 años, fue entregado en la Primera Brigada de la Fuerza Aérea Paraguaya en Luque y de allí partió en una aeronave de la Policía Nacional hacia Perú. Moreno había sido detenido en Paraguay el 24 de septiembre, sin enfrentarse a cargos allí, y tras una revisión médica, fue declarado apto para viajar. Las autoridades peruanas lo señalan como presunto cabecilla de la banda ‘Los injertos del cono norte’, con delitos de extorsión y organización criminal, con penas que alcanzan los 30 y 20 años.
El caso continúa envolviendo a Jerí, quien aún enfrenta cargos por secuestro y organización criminal, y cuya imagen en la lista de los más buscados del Ministerio del Interior peruano offería una recompensa de un millón de soles para quien brindara información útil. Las preguntas persisten: ¿Realmente esta extradición distraerá la atención de las investigaciones sobre las reuniones con el empresario chino? Solo el tiempo y la acción de las instituciones podrán responder.