Karmele Marchante, reconocida periodista y excolaboradora de ‘Sálvame’, regresó a Mediaset tras una década de su abrupta salida del programa, en una entrevista en ‘¡De Viernes!’. En ella, compartió detalles sobre los motivos que la llevaron a abandonar la televisión, reflejando el impacto emocional y las dificultades económicas que enfrentó tras su último matrimonio. También se reencontró con Terelu Campos y Lydia Lozano, con quienes compartió años en el espacio estrella de Telecinco.
Antes de su participación, Marchante adelantó que abordaría temas sensibles, señalando que hay personas con quienes le gustaría volver a encontrarse y otras con quienes prefiere mantener distancia, evidenciando sus sentimientos encontrados respecto a su pasado televisivo. La periodista admitió que su etapa en ‘Sálvame’ estuvo marcada por un fuerte desgaste personal y profesional, lo que eventualmente la alejó de la pantalla.
Durante la entrevista, Karmele recordó que su participación en el programa fue inicialmente positiva, pero que con el tiempo, la presencia de algunas 'personalidades tóxicas' dañó el ambiente y deterioró su experiencia. Confesó que en un momento, estuvo a punto de abandonar por completo la televisión debido a las dificultades emocionales y a la carga de estrés, asegurando que en los inicios disfrutaba estar en el espacio, pero que con la aparición de ciertos personajes la situación cambió.
Marchante enfatizó que no busca alimentar rencores ni realizar venganza, aunque admitió que sufrió mucho emocionalmente en aquel período. Se mostró firme al afirmar que no se arrepentía de dejar la televisión en su momento, y que los últimos diez años han sido un proceso recuperatorio. La comunicadora compartió que su etapa en ‘Sálvame’ la llevó a un profundo pozo personal y que, pese a ello, no solicitó ayuda psicológica, aunque contó que las amistades fueron clave para superar esa etapa.
La periodista también abordó un episodio doloroso de su vida: el quiebre financiero tras el engaño de su tercer esposo, quien la dejó en la ruina económica, robándole y vaciando sus cuentas. Para salir adelante, se vio en la necesidad de vender propiedades y pertenencias valiosas. Actualmente, a sus 79 años, Marchante asegura sentirse más tranquila y feliz, enamorada y con estabilidad emocional.
En el ámbito profesional, continúa activa, escribiendo y participando en teatro feminista, lo que la mantiene en movimiento y con esperanzas de futuras colaboraciones en televisión. Pese a la experiencia traumática, Marchante no descarta volver a la pantalla, mirando hacia adelante con determinación y optimismo.