El Juzgado Federal N° 1 de Mar del Plata, encabezado por el juez Santiago Inchausti, extendió por cuatro meses la investigación sobre el 'Retrato de una dama', una obra de arte que fue robada por los nazis durante la Segunda Guerra Mundial y posteriormente hallada en la ciudad balnearia argentina. La prórroga, que vencía este martes tras 180 días, fue otorgada debido a que aún se analizan diversas medidas de prueba en curso.
Patricia Kadgien, hija del jerarca nazi Friedrich Kadgien, está imputada por el presunto encubrimiento en la apropiación del cuadro. La acusación también involucra a su esposo, Juan Carlos Cortegoso. La investigación, que aún es de carácter preliminar, podría ampliarse por posibles delitos relacionados con lavado de activos, según informaron fuentes judiciales a Infobae.
Durante la audiencia, el fiscal Carlos Martínez solicitó la extensión del plazo argumentando que las medidas de prueba aún requieren tiempo, principalmente debido a la complejidad del contexto internacional, que dificulta la obtención de informes y documentación. Entre las acciones en curso, se encuentra la incautación de otras obras en poder de Kadgien, que también podrían ser de procedencia ilícita, con colaboración de la Subsecretaría de Patrimonio Cultural de la Nación y la Interpol.
Además, la Fiscalía cuenta con el apoyo de la Procuraduría de Criminalidad Organizada y Delincuencia Organizada (PROCELAC), para investigar si las obras constituyen un medio para lavar dinero. La Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA), en calidad de amicus curiae, prepara un informe técnico y histórico acerca de la restitución de bienes culturales robados por los nazis, incluyendo prácticas internacionales y antecedentes relevantes.
El fiscal también solicitó información a Alemania sobre las funciones desempeñadas por Friedrich Kadgien entre 1933 y 1945, en busca de esclarecer posibles vínculos con actividades ilícitas durante el régimen nazi.
En Mar del Plata rige un sistema acusatorio, lo que permite que, una vez concluida la investigación, la fiscalía pueda avanzar directamente a juicio oral si encuentra pruebas en contra de los imputados. Sin embargo, también existen posibilidades de llegar a acuerdos extrajudiciales. En la audiencia, se mencionaron contactos para explorar una solución alternativa.
Los imputados enfrentan además una querella presentada por Marei von Saher, heredera del coleccionista Jacques Goudstikker, víctima de la apropiación nazi. La querellante está en proceso de presentar en Estados Unidos documentación que acredite su parentesco, un paso clave para sustentar su demanda de restitución de la pintura.
Goudstikker, un destacado comerciante de arte judío, huyó de los Países Bajos en 1940 y falleció en la travesía. Su colección fue apropiada por el régimen nazi y, en particular, Hermann Göring, comandante en jefe de la fuerza aérea alemana, quien trasladó cientos de obras a Alemania. Se estima que al menos 300 piezas están vinculadas a ese saqueo.
Los registros judiciales indican que el 'Retrato de una dama' fue llevado a Berlín en julio de 1940 y regresó a Ámsterdam un año después, para ser vendido finalmente a Friedrich Kadgien. Expertos del Museo de Bellas Artes, que examinaron la obra y actualmente se encuentra bajo resguardo de la Corte Suprema de Justicia, calcularon su valor en aproximadamente 250.000 euros.