Un hombre de 24 años fue ingresado en el Hospital de Rangueil, en Toulouse, Francia, tras introducirse un artefacto explosivo de la Primera Guerra Mundial en el recto. La noticia fue revelada por el diario local La Dépêche du Midi este lunes. Según el informe, el paciente se presentó voluntariamente en el centro médico y explicó que se había insertado un objeto de manera autoadministrada, sin detallar de qué se trataba. El personal médico, acostumbrado a retirar objetos de diversa índole, envió al joven a quirófano, donde se descubrió un proyectil de colección de aproximadamente 20 centímetros de largo y 4 centímetros de diámetro, datado en 1918. Debido a los riesgos de una posible detonación, las autoridades hospitalarias solicitaron la intervención del equipo de desactivación de explosivos. Los servicios de emergencia de Haute-Garonne acudieron al centro acompañados por bomberos para garantizar la seguridad durante la operación. La neutralización del artefacto fue efectiva, aunque las autoridades no facilitaron detalles adicionales. El paciente permaneció en observación desde el sábado hasta el domingo. La policía de Toulouse investiga el origen del proyectil y las circunstancias en las que el joven lo encontró o adquirió. Entre las hipótesis que se barajan, según La Dépêche du Midi, se contempla una posible relación con prácticas de chemsex, en las que se combinan drogas y sexo prolongado. La población podría enfrentar cargos por posesión de munición de categoría A y por las interrupciones causadas al servicio de emergencias hospitalario. La fiscalía de Toulouse ha abierto una investigación para esclarecer el caso, cuyo origen y motivaciones aún son objeto de análisis.