Paula Cruz, joven de 27 años, relató en el podcast 'Vamos pa eso' cómo fue víctima de manipulación y abuso por parte de su profesor de estadística en un colegio de Bogotá. La víctima, que comenzó la relación a los 15 años, afirmó que el docente, identificado como Leonardo, ejerció un patrón de abuso emocional, coerción y explotación sexual, impulsando un vínculo que, con el tiempo, reconoció como delito.
Cruz explicó que su infancia estuvo marcada por abandono materno, violencia familiar y una crianza con valores machistas, lo que la hizo vulnerable a la influencia de figuras adultas. En décimo grado, tras cambiar de colegio, Leonardo inició contacto mediante redes sociales y gestos inocentes que escalaban a la manipulación emocional. La joven detalló que, en ese periodo, la comunicación se intensificó, con mensajes hasta altas horas y confidencias sobre su vida personal.
A los 15 años, Cruz contó que el docente confesó su atracción hacia ella y le solicitó discreción, situación que la joven aceptó. Posteriormente, en su casa, tuvieron encuentros en los que Leonardo le regalaba chocolates, artículos y dinero, y la instaba a mantener en secreto la relación. Cruz denunció que el docente incluso manipuló la situación mostrando una carta anónima supuestamente con amenazas para reforzar su silencio.
Aunque la relación fue conocida por algunos docentes, familiares y compañeros, la reacción generalizó un trato normalizado, lo que Cruz interpretó como aceptación. La joven señaló que no recibió apoyo adecuado, pues en su hogar pensaron que, por su edad, no había nada que hacer. La manipulación afectó profundamente su bienestar emocional, llevándola a conductas autodestructivas y promiscuidad.
Tras buscar ayuda psicológica, Cruz logró comprender que su consentimiento no fue válido debido a la excesiva influencia de la autoridad y su vulnerabilidad como menor. Motivada por temor a que Leonardo repitiera el patrón con otras menores, decidió denunciar el caso ante las autoridades y la Secretaría de Educación. Sin embargo, los plazos legales impidieron aplicar sanciones disciplinarias, y la investigación continúa en la Fiscalía.
Juan José Castro, abogado penalista, explicó que el abuso en estos casos no solo es físico, sino también psicológico y moral, y resaltó la importancia del testimonio de la víctima para sustentar la denuncia. Cruz concluye que la experiencia no fue un 'primer amor' y que, a pesar del tiempo, sigue sintiendo el impacto de la manipulación. La joven insiste en la necesidad de visibilizar estos hechos para prevenir que más adolescentes sean víctimas de docentes que disfrazan de afecto situaciones de abuso.