El presidente de Perú, José Jerí, reiteró que, desde su perspectiva legal, el mecanismo adecuado para su posible remoción del cargo es la vacancia presidencial y no la censura, en medio de la tensión política que atraviesa el país y del debate en el Congreso que analiza mociones en su contra. En una entrevista para el programa Sin Rodeos, Jerí señaló que, según la Constitución y las leyes peruanas, la vía correcta en su caso sería la vacancia, aunque dejó en claro que respetará la decisión que adopte el Congreso.
Jerí explicó que su origen es parlamentario, pero que asumió la presidencia mediante juramento, y que su interpretación legal indica que la vía constitucional es la vacancia, no la censura parlamentaria. Sin embargo, indicó que será el Congreso quien decida, conforme a la normativa vigente, resaltando la importancia de respetar las instituciones.
El mandatario hizo un llamado a los legisladores para actuar con prudencia y responsabilidad, en un contexto marcado por la desconfianza ciudadana y la crisis política. Señaló que respetará la decisión del Congreso y solicitó que ésta se ajuste a la Constitución y a las leyes, evitando contribuir a un clima de inestabilidad que afecta tanto la gobernabilidad interna como la percepción internacional del país.
Jerí anunció que no asistirá al Congreso para ejercer su derecho a la defensa durante el proceso, argumentando que, bajo el procedimiento de censura, no le correspondería acudir. Afirmó que esta decisión refleja la naturaleza misma del proceso y dejó en claro su postura respecto a la convocatoria parlamentaria.
El presidente también abordó las razones que, a su juicio, han motivado intentos para destituirlo. Mencionó que decisiones relacionadas con la seguridad y la lucha contra el crimen, como reforzar la seguridad en los penales, han generado resistencias en ciertos sectores. Asimismo, insinuó que existen intereses políticos que buscan detener sus acciones, señalando que siempre hay intenciones subalternas para que no continúe implementando sus políticas.
Estas declaraciones se producen en un momento delicado para su gestión, especialmente tras conocerse información sobre reuniones no oficiales con empresarios, tema que ha generado debates en el ámbito político y mediático. Jerí insistió en que no ha cometido actos ilícitos y defendió su permanencia en el cargo, afirmando que goza de plena moralidad para ejercer la presidencia.
"No he cometido ningún delito", concluyó, reafirmando su confianza en su legitimidad y en la legalidad de su mandato.