Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) confirmaron este lunes la eliminación de los principales funcionarios del Ministerio de Inteligencia iraní durante la primera fase de la Operación "Rugido del León", ofensiva conjunta con Estados Unidos contra Irán que inició el sábado con el asesinato del líder supremo Ali Khamenei y otras decenas de altos funcionarios del régimen. Entre los abatidos se encuentran Sayed Yahya Hamidi, viceministro de Inteligencia para Asuntos de Israel, y Jalal Pour Hossein, jefe de la División de Espionaje del organismo. Las FDI señalaron que Hamidi fue responsable de organizar complots terroristas contra ciudadanos judíos, actores occidentales y opositores al régimen tanto dentro como fuera de Irán. Además, el comunicado militar detalló que varios otros altos funcionarios vinculados al terrorismo internacional y a la represión interna también fueron eliminados. El ataque incluyó un bombardeo a la sede central del Ministerio en Teherán. Según la administración militar israelí, estos objetivos estratégicos evidencian la centralidad del Ministerio de Inteligencia iraní en las operaciones del régimen. El Ministerio, considerado la principal agencia de espionaje del país, mantiene capacidades técnicas avanzadas y reporta directamente al líder supremo. Estados Unidos ha sancionado a esa institución por su historial de actividades terroristas y operaciones de espionaje global. Además de su función de inteligencia exterior, el organismo también ha desempeñado un papel en la represión interna, facilitando la violencia contra protestas recientes en Irán. Documentos hallados por las FDI durante un conflicto en Gaza revelan intentos de colaboración entre Hezbollah, las Fuerzas Armadas de Irán y la Guardia Revolucionaria en Líbano, coordinados por el Ministerio de Inteligencia iraní, lo que ratifica su importancia en la red terrorista del régimen. La ofensiva forma parte de un contexto de graves ataques en Irán, que según el Ministerio de Salud, han causado al menos 555 muertos en más de 130 ciudades del país por bombardeos de EE. UU. e Israel dirigidos a infraestructura militar, misiles balísticos y sitios de enriquecimiento nuclear, incluido Natanz, aunque ninguno de los bandos ha confirmado oficialmente estos últimos ataques. Israel ha declarado que sus objetivos incluyen el liderazgo y la infraestructura nuclear iraní, y la eliminación de los líderes del Ministerio de Inteligencia busca desmantelar la capacidad del régimen para planear acciones en el exterior y reprimir la disidencia interna. El comunicado de las FDI afirmó que la eliminación de estos altos funcionarios dañó severamente la capacidad del régimen para planificar atentados y acciones terroristas, y prometieron continuar con las operaciones hasta alcanzar todos sus objetivos. En Teherán, las calles permanecían en su mayoría desiertas y los residentes buscaban refugio ante los bombardeos, mientras que la Guardia Paramilitar Basij reforzaba los retenes en toda la ciudad.