El Instituto Nacional Penitenciario (INPE) anunció este martes la suspensión de la huelga que habían convocado sus empleados, después de alcanzar un acuerdo con el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos (MINJUSDH) y las organizaciones sindicales. La decisión busca facilitar la discusión técnica y progresiva de las demandas laborales, priorizando el bienestar del personal penitenciario y la continuidad de los servicios esenciales del sistema penitenciario, según informó la entidad a través de su cuenta en X.
El acuerdo contempla la instalación inmediata de una mesa de trabajo para evaluar, dentro del marco legal y presupuestario vigente, posibles soluciones a los reclamos sindicales, con un enfoque en fortalecer la institución y asegurar un sistema penitenciario más seguro, humano y eficiente, agregó el comunicado oficial.
El Sindicato Nacional de Trabajadores Penitenciarios, sin embargo, mantiene su oposición a la propuesta del gobierno de reemplazar el INPE con la Superintendencia Nacional de Internamiento y Resocialización (Sunir), argumentando que esto podría afectar la estabilidad laboral del personal. Julio César Burga, secretario general del sindicato, afirmó que los trabajadores se sienten "amenazados y amedrentados" por la propuesta, la cual consideran fue presentada sin consulta previa ni garantías laborales, y manifestó preocupación ante posibles intervenciones de las Fuerzas Armadas o la Policía Nacional en los centros penitenciarios, dada la historia de fallas de seguridad.
El sindicato realizó un plantón en las instalaciones del Ministerio de Justicia y realiza evaluaciones para una posible paralización total en los 69 penales del país, exigiendo al gobierno que reconsidere el proyecto de reforma penitenciaria o que abra un diálogo directo con el presidente interino José Jerí.