
El sector industrial del Estado de México expresó su apoyo a la reciente decisión del gobierno federal de impedir temporalmente la entrada de zapatos chinos al país, pero solicitó que estas medidas se extiendan a otros sectores como el farmacéutico, los juguetes, los plásticos, el metalmecánico y el químico, los cuales están siendo gravemente afectados.
Según José Luis Urrutia, presidente de la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra) en la entidad, estas acciones llegaron demasiado tarde, ya que la entrada de productos asiáticos ha causado daños considerables a la industria nacional.
"Aplaudimos este tipo de iniciativas porque vemos que se están tomando medidas concretas para proteger a los sectores productivos nacionales que llevan años enfrentando condiciones desleales para competir", afirmó Urrutia.
El dirigente empresarial destacó que prácticamente en todos los sectores económicos del país existen afectaciones debido a la competencia de productos asiáticos, aunque en algunos casos la situación es aún más crítica.
"Hablamos de una competencia desleal que ha persistido por muchos años, y por eso, como empresarios, apoyamos estas medidas y urgimos a las autoridades federales a revisar más casos, ya que el calzado no es el único sector en riesgo", agregó.
Recientemente, el gobierno federal publicó en el Diario Oficial de la Federación (DOF) un decreto que prohíbe la importación temporal de calzado terminado desde China con el fin de frenar prácticas que han perjudicado severamente a la industria local.
Urrutia advirtió que en las últimas cuatro décadas muchas industrias mexicanas han cerrado debido a esta competencia desleal, entre ellas varias del sector químico, y llamó a reforzar los esfuerzos en competitividad para recuperar terreno perdido.
La Canacintra informó que en breve buscará reunirse con la Secretaría de Economía para presentar información sobre empresas afectadas por estas prácticas comerciales, y también solicitó que se considere que la competencia desleal no solo proviene del extranjero, sino también de importadores nacionales que subvalúan mercancías en las aduanas, impactando también las finanzas públicas mexicanas.