¿Sabías que un solo recorrido en un vehículo todoterreno puede causar daños irreparables en un Área Natural Protegida? Pues esto ocurrió en el Nevado de Toluca, donde un conductor de un Polaris Rzr se paseó sin permiso, arrasando con la vegetación y poniendo en riesgo el ecosistema.
El 18 de enero de 2026, la Policía Estatal detectó que un vehículo Rzr ingresó ilegalmente en la zona núcleo del Nevado de Toluca, una Área Natural Protegida. A pesar de las indicaciones de no entrar en esa área, el conductor ignoró las instrucciones y, durante la intervención, intentó arrollar a un elemento de la Policía Estatal.
Gracias a la rápida coordinación entre la policía, Profepa, Conanp y la FGR, se logró la puesta a disposición del vehículo y del responsable. Esta acción marca un hecho histórico, ya que es la primera vez que en el Estado de México se realiza una medida así en conjunto para detener a alguien que transgrede las zonas protegidas con un todoterreno.
Los inspectores de Profepa evaluaron rápidamente los daños ambientales y continuaron con el procedimiento legal, que fue facilitado tras una capacitación realizada en enero. Durante esta jornada formativa, personal de la Guardia Nacional, la FGR, y las autoridades de protección ambiental aprendieron los procedimientos para detener y entregar vehículos como el Rzr que ingresen a zonas protegidas.
¿Y qué dice la ley? El Código Penal Federal establece que desmantar y dañar vegetación en áreas protegidas sin autorización puede conllevar desde seis meses hasta nueve años de cárcel. Además, los responsables pueden ser objetos de multas que van desde 100 hasta 3,000 veces el valor diario de la Unidad de Medida y Actualización vigente.
Este caso evidencia la importancia de respetar los límites establecidos en las áreas naturales y muestra cómo la colaboración entre diferentes instituciones puede ser efectiva para proteger nuestro patrimonio natural. ¿Hasta cuándo estaremos permitiendo que personas irresponsables destruyan nuestro ecosistema sin consecuencias?