Los incendios forestales en la provincia de Chubut, en la Patagonia argentina, se agravaron nuevamente debido a las ráfagas de viento que reactivaron focos de mayor intensidad, acercando las llamas a áreas residenciales y naturales cercanas al Lago Cholila. La región, que ya enfrentaba una situación de emergencia, registra unarecaída en las condiciones meteorológicas, complicando los esfuerzos de combate. Las autoridades mantienen la alerta y refuerzan las medidas de protección en varias zonas afectadas.
Desde la noche del lunes, las ráfagas de viento dispersaron pavesas y avivaron las incendios en sectores controlados, incrementando la preocupación entre vecinos y equipos de emergencia. El personal del Servicio Provincial de Manejo del Fuego y bomberos voluntarios intensificaron sus tareas en tierra, aunque el humo denso y la baja visibilidad limitaron las operaciones aéreas.
El foco en la Desembocadura del Río Tigre, cerca del Lago Cholila, continúa activo en zonas de difícil acceso debido a la geografía montañosa, lo que ha obligado a la utilización de medios aéreos. Brigadistas de la Brigada Nacional Sur del SNMF (Servicio Nacional de Manejo del Fuego) fueron transportados en helicópteros para reforzar las líneas cortafuego y evitar la propagación hacia áreas de bosques protegidos.
Autoridades informaron que el principal avance del fuego se ha desplazado hacia sectores inaccesibles por tierra, confiando en la estrategia aérea y en el trabajo coordinado entre organismos locales, provinciales y nacionales. Para este lunes, se prevé un nuevo despliegue de los brigadistas y operaciones con aviones y helicópteros para intentar controlar los focos activos.
Pese a las lluvias recientes, que aportaron un alivio breve, la cantidad de agua caída en la región no superó los 8 milímetros, siendo insuficiente para frenar el avance del fuego. El pronóstico indica condiciones meteorológicas adversas en los próximos días, con vientos fuertes, baja humedad y temperaturas elevadas, que facilitan la expansión de las llamas.
Más de 500 brigadistas, apoyados por medios aéreos, maquinaria pesada y recursos logísticos, continúan combatiendo las llamas en sectores estratégicos como Primera Cantera, Puerto Patriada y zonas cercanas a Villa Lago Rivadavia y Lago Rivadavia. La prioridad sigue siendo la protección de las áreas habitadas y la infraestructura, además de monitorear focos que puedan reactivarse.
En zonas cercanas a viviendas, como Pinar de Gére y Cañadón de Eco Aldea, patrullas realizan recorridos preventivos y control de focos mediante líneas manuales y agua, sin reportar riesgos inmediatos. También se llevan a cabo tareas de enfriamiento y reforzamiento de cortafuegos en áreas como Piedras Bayas, Pampa de Sarsa, Villarrino y Goya.
Las autoridades advierten que la situación en la cordillera y la Patagonia sigue siendo elevada, y que los próximos días serán decisivos para contener las llamas y recuperar las áreas afectadas, muchas de gran valor ecológico y turístico. La incorporación de 150 brigadistas esta semana, en el marco de las tareas coordinadas en el Parque Nacional Los Alerces, busca mantener la capacidad de respuesta ante las condiciones meteorológicas variables.