El avance de los incendios forestales en el Parque Nacional Los Alerces y Puerto Patriada movilizó a más de 500 brigadistas, bomberos y personal de apoyo desde el inicio del fenómeno, que ya ha destruido más de 45.000 hectáreas en la región. El operativo, considerado de gran escala, incluye helicópteros, aviones hidrantes, autobombas, camiones cisterna y unas 60 camionetas, centrándose inicialmente en la zona conocida como Primera Cantera.
Durante la jornada del lunes, se registraron reactivaciones en zonas como Simón March y Villa Lago Rivadavia. Los equipos trabajaron con herramientas manuales y agua para controlar las llamas en Pinar de Gerez. El viento intenso generó focos secundarios en el cañadón de Eco Aldea, aunque no se registraron daños en viviendas próximas.
En Cholila, Neuquén, las autoridades desplegaron autobombas y un unimog para enfriar áreas cercanas al morro donde las llamas afectaron aproximadamente 16,765 hectáreas, según informó el Comando Unificado. La Secretaría de Bosques de la provincia mantiene el liderazgo en las tareas para controlar el incendio iniciado el 5 de enero, que ha afectado, además, 28,577 hectáreas en Primera Cantera y Puerto Patriada.
Asimismo, el trabajo de los bomberos se extendió a las bases de Epuyén y El Maitén, donde identificaron puntos críticos en el kilómetro 6 de El Colihue y La Burrada. En la zona llamada Tinelli, los focos activos avanzaron sobre los terrenos agrícolas. El uso de maquinaria y camiones cisterna facilitó la apertura de fajas y garantizó el abastecimiento de agua para la contención del fuego.
El martes, las tareas se concentraron en Villa Futalaufquen, en sectores de alta actividad como Lago Hito, Lago Menéndez, Punta Mattos, Bahía Rosales y Bahía Toro - Brazo Norte del Lago Futalaufquen. Las condiciones meteorológicas favorables, con nubosidad abundante, temperaturas de hasta 20°C y humedad del 65%, permitieron que la intensidad del incendio disminuyera y facilitaron las labores de los brigadistas.
Las lluvias en las últimas 24 horas, que aportaron alrededor de 5 milímetros de agua, ayudaron a reducir el comportamiento agresivo del fuego. Más de 300 brigadistas y guardaparques de la Administración de Parques Nacionales, provenientes de distintas regiones del país, permanecen en estado de reserva para responder a necesidades emergentes o reemplazos en las áreas afectadas. En el Norte y Centro del parque, 221 personas trabajan coordinadamente con la Agencia Federal de Emergencias y organismos provinciales.
En Chubut, la estrategia para contener las 15,000 hectáreas afectadas ha incluido la adaptación a las condiciones meteorológicas para garantizar la seguridad del personal en conjunto con organismos nacionales y provinciales.
Los afectados, como Aníbal Huentecura de Cholila, reportaron pérdidas completas de animales y bienes, relatando que se alojó temporalmente en Esquel y enfrentan una realidad de desolación y restos de lo que era su forma de vida. Por su parte, Juan José Rivera, secretario de Medio Ambiente de la provincia, indicó que las precipitaciones del lunes fueron insuficientes debido al viento fuerte, y enfatizó que se continúa trabajando en un operativo monumental para detener la expansión del fuego.