¿Alguna vez te has preguntado qué sucede cuando la violencia conquista un hogar? En Cuautitlán, el 12 de enero de 2026, la tragedia tocó a la puerta de una familia: Cindy y su madre, Teresita, fueron víctimas de un brutal ataque que terminó con sus vidas. La investigación apunta a un sospechoso que, tras ser detenido en Acapulco, ahora enfrenta una severa medida penal.
La historia se desarrolla en un departamento de la colonia San Francisco Cascantitla. Ahí, presuntamente, el individuo identificado como Eric Antonio “N” ejerció violencia extrema contra ambas mujeres, causando su fallecimiento. Los cuerpos fueron encontrados al día siguiente, separados en diferentes habitaciones del inmueble. También se halló un perro chihuahua, mascota de la familia, sin vida en el lugar.
La investigación reveló detalles desgarradores. El hijo menor de Cindy, de solo seis años, declaró que el agresor llegó en la tarde, agredió a la abuela y obligó al niño a ocultarse por temor. Luego, el mismo hombre atacó a Cindy, quien era madre de dos pequeños. La pequeña de tres años fue localizada en una guardería, bajo el cuidado del Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF).
Tras su captura en Acapulco, Guerrero, por un operativo conjunto entre las autoridades federales y del Estado de México, Eric Antonio fue trasladado al Penal de Cuautitlán. Allí, un juez de control ordenó que permanezca en prisión preventiva justificada mientras se esclarecen todos los hechos. La audiencia inicial, celebrada esta mañana en los Juzgados de Cuautitlán, ratificó la legalidad de su detención y su permanencia en prisión.
Este caso refleja la gravedad y la urgente necesidad de Justicia en casos de violencia de género. ¿Qué pasos vendrán ahora? La comunidad y las autoridades esperan que esta tragedia no quede impune, y que los responsables asuman las consecuencias de sus acciones.