¿Alguna vez te has preguntado qué tan lejos puede llegar la justicia cuando se trata de crímenes atroces? La respuesta llegó en Toluca, donde casi siete años después de una tragedia, la fiscalía y el Poder Judicial lograron que Gerardo Esquivel Mercado reciba una sentencia ejemplar.
El 27 de abril de 2019, cuatro personas ingresaron a un domicilio en la comunidad de San Diego de los Padres Cuexcontitlán, en Toluca. Sin motivo aparente, sometieron y privaron de la vida a dos adultos y un menor de edad, dejando un escenario de horror que sacudió a toda la comunidad.
Pero esto no quedó en silencio. Después del ataque, los cuerpos fueron trasladados en una camioneta a otro domicilio en Capultitlán, donde finalmente fueron enterrados. La investigación, detallada y persistente, permitió a la Fiscalía General de Justicia del Estado de México recopilar pruebas sólidas y seguir el rastro hasta identificar a los responsables.
Con los datos en mano, el Ministerio Público solicitó y obtuvo una orden de aprehensión contra Gerardo Esquivel Mercado. Su captura se logró con éxito y fue ingresado en un centro penitenciario de la región.
Tras un proceso judicial exhaustivo, el juez valoró cada elemento presentado y dictó una sentencia de 70 años de prisión, considerado uno de los castigos más severos por este tipo de delitos en la zona. Además, el condenado deberá pagar una multa de 422 mil 450 pesos y también asumir el pago de una cantidad similar para reparar los daños materiales.
Esta resolución demuestra que, aunque la justicia a veces tarda, su alcance es implacable. ¿Crees que esta sentencia será un ejemplo para disuadir futuros crímenes en la región? Solo el tiempo dará la respuesta.