Un empresario gastronómico de Barranca sobrevivió a un atentado en su restaurante cuando un sicario intentó asesinarlo en pleno día en 'El Malabú de Fito', ubicado frente al mar. La rápida acción de su hijo y una falla técnica en el arma del agresor impidieron que el intento de asesinato prosperara. El atacante, encapuchado y casco en cabeza, ingresó al establecimiento y se acercó directamente a la víctima con una pistola. Cuando apuntó a su cabeza, el hijo del propietario lanzó un vaso de vidrio que distrajo al sicario, generando confusión entre los presentes. El agresor intentó disparar nuevamente, pero el arma se trabó en el último momento, impidiendo que usara el arma. Aprovechando el caos, huyó del local mientras mantenía a los clientes bajo amenaza. Fuera del restaurante, un cómplice esperaba en una motocicleta para facilitar la fuga. A pesar de la gravedad del incidente, la víctima no presentó denuncia policial, según informaron fuentes locales, por temor a represalias de bandas criminales que operan en la zona. El empresario y su hijo, que prefirieron mantener el anonimato, expresaron su preocupación por el aumento de la inseguridad en Barranca y en los balnearios cercanos. La falta de denuncia dificulta la identificación de los responsables, aunque cámaras de seguridad captaron imágenes claras del ataque. La comunidad exige a las autoridades que tomen medidas contundentes para detener el avance del crimen y garantizar la seguridad ciudadana. Expertos recomiendan denunciar inmediatamente cualquier situación de extorsión o violencia ante las autoridades, utilizando los canales disponibles de la Policía Nacional del Perú. La población y comerciantes necesitan mayor protección ante el incremento de inseguridad en la región.