El hijo del exsenador y excandidato a gobernador de Colima, Jorge Luis Preciado, habría sido víctima de secuestro y posterior asesinato, según informes divulgados por legisladores federales del Partido Acción Nacional (PAN). La noticia generó conmoción en el entorno político colimense y fue confirmada por fuentes internas del partido, que reportaron el hallazgo de un cuerpo en una camioneta localizada en San Pedro Toxín, en el municipio de Tolimán, Jalisco, frontera con Colima.
La información fue recibida el 14 de febrero, cuando se relacionó con el caso del hijo de Preciado, quien habría sido secuestrado en el municipio de Minatitlán, Colima, a principios de ese mes. Tras el suceso, autoridades federales desplegaron helicópteros y fuerzas del Ejército para atender la situación, mientras que el hallazgo del vehículo y del cuerpo presuntamente vinculado ocurrió días después.
Sin embargo, las versiones oficiales generaron confusión. El fiscal de Jalisco, Salvador González, explicó que en San Pedro Toxín se encontró un vehículo incendiado, cuyo propietario no pudo determinarse, y que no se localizaron cuerpos en su interior. La falta de confirmación oficial ha mantenido en incertidumbre los detalles precisos del caso.
Por su parte, Jorge Luis Preciado emitió un mensaje el 15 de febrero dirigido a su esposa, en el que manifestó su profundo dolor, aunque sin hacer referencia específica al presunto secuestro o muerte de su hijo. En sus palabras, expresó: “Hoy, cuando parece que todo el mundo celebra el amor con flores, risas y promesas ligeras, yo he vivido uno de los días más tristes de mi vida.” También mostró su agradecimiento por el apoyo de su pareja y afirmó que el amor y los consejos de ella le han ayudado a sobrellevar la situación.
Las autoridades continúan investigando las circunstancias del secuestro y el posible asesinato, mientras el caso sigue envuelto en incertidumbre debido a las discrepancias en la información oficial y partidista. Fuentes del PAN señalaron que la identidad del joven aún no ha sido confirmada oficialmente ni se ha establecido una versión definitiva de los hechos por parte de las autoridades estatales. Se mantiene en curso el desarrollo de la información.