Hígado graso y té de menta: recomendaciones para reducir la inflamación mediante consumo moderado

17/02/2026 16:30 | 1 min de lectura

Hígado graso y té de menta: recomendaciones para reducir la inflamación mediante consumo moderado

El té de menta es una infusión natural que puede apoyar la salud hepática gracias a sus compuestos antioxidantes y antiinflamatorios, como el mentol. Diversas investigaciones, destacadas en la revista científica Nutritions, señalan que esta bebida puede contribuir a proteger el hígado y a manejar el hígado graso como complemento a tratamientos convencionales y cambios en el estilo de vida.

El mentol presente en la menta favorece la reducción de la inflamación hepática, protege las células del hígado frente al daño oxidativo y mejora el flujo biliar, lo cual ayuda a prevenir la acumulación de grasa en esta zona. Además, el té de menta es una opción libre de cafeína y calorías, ideal para personas que buscan evitar bebidas calóricas o estimulantes.

Se recomienda consumir hasta tres tazas diarias para aprovechar sus beneficios sin experimentar molestias digestivas. Aunque no existen estudios clínicos que confirmen que el té de menta cure el hígado graso, sus efectos antioxidantes y antiinflamatorios pueden ser útiles como parte de una estrategia dietética equilibrada.

Es importante señalar que no se recomienda su uso en personas con reflujo gastroesofágico, ya que puede agravar los síntomas. No existe una dosis clínica específica para tratar esta condición con té de menta, pero los expertos sugieren de uno a tres vasos al día, preparándolos con hojas frescas o secas y agua caliente, sin añadir azúcar ni edulcorantes.

El té de menta puede complementar el cuidado del hígado, pero no sustituye las pautas médicas, la pérdida de peso ni los cambios en la alimentación y el ejercicio físico recomendados. En todos los casos, la consulta con un profesional de la salud es fundamental para un tratamiento adecuado.

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