Halle Berry, la primera y única mujer negra en ganar el premio de la Academia a Mejor Actriz por su papel en 'Monster’s Ball', expresó una visión crítica sobre el impacto real de este galardón en su carrera y en la industria cinematográfica. En una entrevista reciente con 'The Cut', Berry afirmó que, pese a su logro, su trayectoria no cambió significativamente y los prejuicios raciales en Hollywood permanecieron presentes.
Berry compartió que, tras recibir el premio en 2002, creyó que su carrera experimentaría un impulso importante y que recibiría una avalancha de ofertas. Sin embargo, la realidad fue distinta: continuó enfrentando cuestionamientos sobre los estereotipos raciales, donde directores le preguntaban si una película con una protagonista negra sería vendible en el extranjero, o si tendrían que contratar a un actor masculino negro para que la película tuviera sentido.
En una charla con Cynthia Erivo, nominada al Oscar por 'Harriet', Berry le aconsejó no ver el premio como una meta definitiva ni como señal de validación profesional. Según la actriz, aunque el reconocimiento es valioso, no garantiza igualdad de oportunidades ni cambios estructurales en la industria.
Berry ha manifestado en varias ocasiones su decepción por la escasa cantidad de mujeres negras que han seguido sus pasos en la categoría de Mejor Actriz. En una entrevista con 'Marie Claire' en 2024, expresó que le molesta profundamente que, en más de dos décadas, solo Michelle Yeoh haya sido reconocida en esa categoría. La actriz mencionó que, en su opinión, varias intérpretes negras merecían el reconocimiento, como Cynthia Erivo, Ruth Negga, Andra Day y Viola Davis.
En 2020, Berry ya había señalado a Erivo y Negga como ejemplos de actuaciones que, por mérito, deberían haber sido galardonadas con un Oscar. La actriz también criticó que, pese a sus logros, no haya habido un efecto multiplicador en la visibilidad y reconocimiento de las actrices negras en la misma categoría.
Berry reflexionó sobre su victoria diciendo: 'Fui elegida para abrir una puerta, pero al ver que otras no la cruzaron, me pregunté si realmente fue un avance colectivo o solo un logro personal'. La actriz aclaró que su intención con la distinción era promover un cambio, aunque aún persisten los obstáculos.
El testimonio de Halle Berry pone de manifiesto que, pese a los logros individuales, la industria fílmica todavía enfrenta el reto de transformar victorias simbólicas en oportunidades sustantivas para promover la diversidad y la igualdad de género y raza en Hollywood.