¿Alguna vez imaginaste que un simple olor en la calle podía esconder un drama tan profundo? El pasado 25 de enero de 2026, en Ecatepec, Estado de México, un hallazgo impactante sacudió a la comunidad y puso en evidencia una problemática aún sin resolver.
Todo empezó cuando las madres buscadoras del colectivo feminista Ehecatl, dedicadas a localizar personas desaparecidas, percibieron un olor fuerte e intenso en la autopista Ciervo de la Nación. ¿Qué las pudo haber llevado a inspeccionar ese olor? La respuesta fue rápida: decidieron investigar, sumando una pieza más a un enigma que conmueve.
Al revisar el área debajo de un puente vehicular, que cruza la avenida Circunvalación y la avenida del Gran Canal, descubrieron lo que parecía ser un cuerpo de un bebé, cubierto con un pañal y calzado, probablemente usado para ocultar el olor y acelerar su descomposición. Un hallazgo desgarrador que levantó inmediatamente las alarmas.
Las activistas no dudaron en alertar a las autoridades municipales y a la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM). Al llegar, los policías y peritos acordonaron el lugar y realizaron las diligencias forenses para recopilar toda la evidencia posible.
El cuerpo fue trasladado al Servicio Médico Forense para determinar la causa de muerte y el tiempo de fallecimiento. La fiscalía abrió una carpeta de investigación para esclarecer cómo llegó allí, quiénes pudieron estar involucrados y qué tan frecuente es este tipo de casos en la zona.
Mientras tanto, el colectivo Ehecatl exigió justicia y una atención más específica a los casos de abandono y violencia contra recién nacidos, además de hacer un llamado a atender la crisis forense y de desapariciones en la entidad. ¿Qué acciones se tomarán a partir de este impacto hallazgo? La comunidad espera respuestas, pero también pide mayor protección y conciencia para que tragedias así no vuelvan a repetirse.