En la reunión del 3 de febrero en la Casa Blanca, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, presentó a Donald Trump expedientes sobre los cabecillas terroristas Iván Mordisco, Pablito y Chiquito Malo, considerándolos objetivos prioritarios en la lucha contra el crimen transnacional. Durante el encuentro, Petro solicitó fortalecer la cooperación bilateral, en un momento en que la política de 'paz total' en Colombia enfrenta desafíos significativos, especialmente en la frontera con Venezuela. Según el embajador colombiano en Washington, Daniel García-Peña, ambos países acordaron intensificar los esfuerzos conjuntos para combatir a estas organizaciones criminales, que representan amenazas a la seguridad regional. Iván Mordisco, líder de las disidencias de las Farc y al frente del Estado Mayor Central, mantiene influencia en zonas estratégicas como Meta, Guaviare, Nariño, Putumayo y Cauca, controlando siete frentes y 24 estructuras. La recompensa por su captura asciende a 4.450 millones de pesos. Mordisco rompió negociaciones con el gobierno en abril de 2024, y su grupo ha fracasado en avanzar en la política de paz total, que se vio afectada por disputas internas tras la mesa de diálogo instalada en octubre de 2023.