El debate público en Colombia sobre la reforma pensional escaló en intensidad entre el exsenador Gustavo Bolívar y la senadora Paloma Valencia del Centro Democrático, a raíz de sus visiones contrapuestas sobre el proyecto. La discusión, que tuvo lugar durante la emisión del programa 6AM W el 19 de febrero de 2026, evidenció las divergencias ideológicas y las preocupaciones ciudadanas en torno al sistema de pensiones.
Paloma Valencia expresó su rechazo a la reforma, señalando que el proyecto pretende financiar subsidios a través de los fondos privados de pensiones, lo cual, según ella, implica tomar recursos acumulados por los trabajadores. La senadora resaltó que estos subsidios deberían financiarse con recursos del presupuesto nacional y advirtió que la propuesta podría dejar una «deuda impagable» a las futuras generaciones, además de acusar al gobierno de estar «robando a los colombianos pensionados».
En contraste, Gustavo Bolívar defendió la iniciativa, aclarando que no se pretende reducir el ahorro individual de los cotizantes, sino implementar un aporte adicional para quienes ganan más de 10 y 20 salarios mínimos, destinando esos fondos a un pilar solidario. Bolívar afirmó que esta medida beneficiaría a más de tres millones en situación de pobreza extrema con un bono de 230 mil pesos, aunque admitió que no cubriría todos los recursos necesarios para el sistema.
La discusión también abordó temas fiscales y de sostenibilidad del sistema, con Valencia criticando la insuficiencia de la recaudación proveniente de impuestos a altos ingresos, y alertando sobre una posible recolección de recursos en fondos comunes para pagar pensiones. La senadora sugirió que el financiamiento debería provenir de la reducción del gasto estatal y la lucha contra la corrupción.
Bolívar cuestionó las cifras presentadas por Valencia, acusándola de desinformación, en particular respecto a un contrato de peluquería de 23 mil millones de pesos. Afirmó que la reforma busca atender una histórica deuda social y que los aportes solidarios a las pensiones de altos ingresos representan un acto de justicia distributiva.
Sobre la eliminación de subsidios, Valencia reconoció que fue positiva, pero advirtió que no se debe hipotecar el futuro de las generaciones futuras para mantener pensiones actuales. Además, defendió la propuesta del bono de 230 mil pesos para adultos mayores, indicando que fue iniciativa de su partido, mientras Bolívar negó que el monto fuera el propuesto por su colectividad y calificó esa afirmación como «la mentira más grande que ha dicho la senadora».
El debate culminó con acusaciones cruzadas sobre corrupción en la tramitación de la reforma, donde Valencia mencionó pagos en efectivo a congresistas, y Bolívar reiteró la necesidad de un sistema que promueva la solidaridad y equidad para enfrentar los desafíos del envejecimiento en Colombia.