El Gabinete Económico de Honduras comenzó oficialmente reuniones con la misión técnica del Fondo Monetario Internacional (FMI) durante su visita del 16 al 20 de febrero de 2026 en Tegucigalpa, con el propósito de establecer una comunicación directa con las nuevas autoridades y analizar los principales retos económicos del país. La delegación del FMI fue recibida por el presidente del Banco Central de Honduras (BCH), Roberto Lagos, junto al ministro de Finanzas, Emilio Hércules, y otros miembros del Gabinete Económico. La misión, liderada por Emilio Fernández-Corugedo, realizó conversaciones técnicas enmarcadas en los procedimientos habituales tras la llegada de un nuevo gobierno, con el fin de conocer las prioridades económicas y fortalecer la cooperación internacional.
Durante los encuentros, las autoridades hondureñas expusieron sus lineamientos para los próximos años, centrados en promover el desarrollo productivo, incrementar la competitividad y profundizar la integración de sectores estratégicos para atraer inversión y generar empleo. Además, el gobierno reafirmó su compromiso con la sostenibilidad fiscal, la transparencia en la gestión pública y la disciplina en el manejo de los recursos estatales, buscando reforzar la confianza tanto a nivel nacional como internacional.
El FMI, representado por Fernández-Corugedo, aclaró que su apoyo se basa en análisis técnicos y en la total soberanía del gobierno hondureño. La organización enfatizó que el intercambio de información y la discusión de políticas públicas permiten fortalecer las capacidades institucionales y promover estrategias para un crecimiento inclusivo y estabilidad financiera.
Los funcionarios del Banco Central y el Ministerio de Finanzas revisaron el comportamiento reciente de la inflación, el estado del sistema financiero y las proyecciones económicas a corto y mediano plazo, identificando desafíos inmediatos y construcción de un diagnóstico compartido sobre la coyuntura. Se enfatizó en la necesidad de simplificar trámites administrativos, mejorar infraestructura y fortalecer la seguridad jurídica para potenciar el clima de negocios y atraer inversiones.
Coincidieron en que una hoja de ruta consensuada facilitará equilibrar la disciplina fiscal con estímulos a la producción, creando oportunidades para las poblaciones vulnerables en un contexto global caracterizado por incertidumbre y volatilidad. Las autoridades aseguraron que esta cooperación técnica y las revisiones periódicas de políticas públicas fortalecerán la institucionalidad y promoverán reformas que favorezcan a los sectores menos favorecidos, en línea con los esfuerzos del gobierno para consolidar un crecimiento económico sostenible.