El funeral de Rubén Oseguera Cervantes, conocido como 'El Mencho', líder abatido del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), generó una alta movilización de fuerzas federales en Guadalajara, una semana después de su muerte en Tapalpa. La funeraria La Paz, ubicada en la colonia San Andrés, fue custodiada desde temprano por decenas de vehículos oficiales, incluyendo tropas del Ejército Mexicano, la Guardia Nacional y la policía estatal, además de un helicóptero que sobrevoló la zona para reforzar la vigilancia.
Según informó la agencia AFP, la funeraria permaneció bajo resguardo militar en un intento de evitar incidentes y disuadir la presencia de grupos rivales o mafias que intentaran acceder al lugar, además de prevenir disturbios durante el funeral, que se realizó en absoluto hermetismo. El traslado del cuerpo desde la Ciudad de México a Guadalajara se realizó con estrictas medidas de seguridad, incluyendo convoyes protegidos y revisiones exhaustivas en cada etapa.
Durante la ceremonia, unas 12 coronas sin remitente, así como otras con dedicatorias alusivas a la familia del capo, ingresaron a la funeraria únicamente tras inspecciones de las autoridades. Destacó una corona en forma de gallo, elaborada con rosas rojas y blancas, que llevaba las siglas CJNG y fue interpretada como un guiño a su apodo de 'El Señor de los Gallos'. La llegada de los arreglos florales generó tensión en las calles aledañas, donde también se observaron mujeres y hombres vestidos de negro.
Este domingo, en las inmediaciones del funeral, se registraron episodios violentos en Guadalajara, incluidos balazos y colocación de ponchallantas, lo que elevó la percepción de riesgo en la ciudad. Sin embargo, las autoridades descartaron la activación del código rojo. La respuesta del CJNG tras la muerte de su líder incluyó bloqueos carreteros, quema de negocios y atentados en al menos 20 estados del país, dejando más de 70 muertos, entre ellos 25 elementos de la Guardia Nacional y un militar, según AFP.
El acta de defunción de 'El Mencho', emitida en la Ciudad de México, detalla que falleció a las 10:30 horas del 22 de febrero debido a múltiples heridas por disparos de arma de fuego en el tórax, abdomen y extremidades. La polémica sobre su muerte continúa, debido a la ausencia de imágenes que acrediten de manera definitiva su fallecimiento.
El gobierno federal ha informado que hay cuatro líderes en investigación dentro del CJNG, considerados como posibles sucesores, aunque sus nombres no han sido revelados por motivos de seguridad. Expertos en seguridad mencionan que, tras este acontecimiento, el narcotráfico en México se enfrenta a un período de incertidumbre y reacomodo, tras la pérdida del capo más buscado por México y Estados Unidos.