El 12 de febrero, Ángela Aguilar y Christian Nodal vivieron un incidente de violencia en Zacatecas cuando se encontraban en un operativo policial en el rancho El Soyate, en el municipio de Villanueva. Según confirmó el fiscal estatal, Cristian Paul Camacho Osnaya, la pareja no fue objeto de ataque directo, resultó ilesa y no recibió heridas durante la confrontación. La operación policial, que detuvo a cuatro presuntos integrantes del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), desató un intercambio de fuego con sicarios armados, lo que llevó a la pareja a buscar refugio en la vivienda de Pepe Aguilar, ubicada a pocos kilómetros. El fiscal explicó que los artistas estaban en compañía de su seguridad cuando percibieron la violencia, que fue dirigida contra la fuerza policial y hombres armados, no contra los artistas. La familia Aguilar informó que la pareja solicitó apoyo policial para evacuar hacia el aeropuerto de Zacatecas, desde donde partieron en sus propios vehículos a la Ciudad de México, tras un operativo que duró varias horas. La policía continuó en la zona horas después del enfrentamiento, donde resultó dañada la carretera por la detonación de explosivos, y se enfocó en mantener la seguridad de los evacuados. Pepe Aguilar desmintió versiones que señalaban un ataque contra su familia, afirmando que él se encontraba en la Ciudad de México en ese momento, y que sus familiares estaban a salvo. El secretario de Gobierno, Rodrigo Reyes Murgüerza, aseguró que la agresión fue dirigida exclusivamente contra la policía y no hubo afectados civiles. En redes sociales, Ángela Aguilar había compartido previamente una historia en la que parecía partir del rancho, acompañada de una canción de su abuelo, que posteriormente eliminó tras los hechos. Las autoridades remarcaron que ni Ángela ni Christian mostraron signos de shock ni requirieron atención médica, y que ambos tenían un equipo de seguridad robusto responsable de su protección durante el incidente. La situación en la zona se mantuvo tensa varias horas, con operaciones policiales que continúan en la región.