
En medio de gritos, reclamos e insultos, y con la presencia de oficialistas de Morena, PT y Partido Verde, así como diputados y senadores del PRI, se llevó a cabo una sesión extraordinaria de la Comisión Permanente. En ella, Gerardo Fernández Noroña, presidente de la Comisión, acusó a seis legisladores del PRI de haber organizado, planificado y llevado a cabo una agresión en su contra, la cual calificó como orquestada, premeditada y con alevosía.
Durante la sesión, Fernández Noroña leyó un pronunciamiento en el que condenó enérgicamente la supuesta agresión en su contra, la de la diputada Dolores Padierna y la del ciudadano Emiliano González González, trabajador de la Cámara de Senadores. La declaración fue respaldada únicamente por Morena y sus aliados, ya que los representantes del PAN y MC no asistieron.
El senador afirmó que los agredidos ya presentaron las denuncias correspondientes ante las autoridades competentes. Sin embargo, al ser cuestionada antes de iniciar la sesión, la diputada Padierna aclaró que ella no interpuso ninguna denuncia porque no fue víctima de agresiones.
Fernández Noroña señaló que, en toda la historia del Congreso mexicano, nunca antes se había agredido físicamente a un presidente de alguno de sus órganos. Además, acusó a los legisladores Alejandro Moreno Cárdenas, Rubén Moreira Valdés, Manuela Añorve Baños, Pablo Angulo, Erubiuel Alonso y Carlos Mancilla de ser responsables de esta presunta agresión.
Este incidente refleja la tensión y el clima polarizado en el escenario político actual, donde las confrontaciones entre fuerzas legislativas parecen ser la constante en las sesiones del Congreso. La denuncia de Fernández Noroña abre la posibilidad de investigaciones futuras para esclarecer los hechos.