El FC Barcelona anunció formalmente su desvinculación del proyecto de la Superliga Europea, liderado por el presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, según informó en un comunicado oficial este sábado. La decisión de la institución catalana implica que solo el Real Madrid permanece ligado a la iniciativa que surgió en 2021 con la intención de transformar el fútbol en Europa, aunque hasta ahora sin resultados concretos en el campo.
El comunicado no detalla las razones del retiro, pero en los meses recientes el cambio de postura del Barcelona fue evidente, especialmente tras fortalecer su relación institucional con la UEFA. El presidente Joan Laporta había manifestado un cambio de rumbo progresivo, tras el rechazo social y la presión institucional contra la Superliga.
La salida del FC Barcelona cierra un proceso que contó inicialmente con la participación de clubes como Manchester City, Manchester United, Liverpool, Chelsea, Arsenal y Tottenham, quienes abandonaron el proyecto tras la fuerte oposición. En años posteriores, otros clubes como Atlético de Madrid, Milan, Inter de Milán y Juventus también se desligaron de la iniciativa.
Por otro lado, clubes como París Saint-Germain se mostraron abiertamente en contra del proyecto, calificándolo de 'proyecto separatista' que carecía ya de unidad, en medio de un contexto de fragmentación global del fútbol.
Una posible razón para la decisión del Barcelona fue su situación institucional. En el último año, el club ha intensificado sus acercamientos a la UEFA para gestionar sanciones relacionadas con la investigación por el caso Negreira y el cumplimiento del 'fair play' financiero. Estos esfuerzos incluyeron negociaciones para reducir una multa inicial de hasta 60 millones de euros a 15 millones.
En términos económicos, se especulaba con penalizaciones que podrían llegar a los 300 millones de euros para los clubes que abandonaran la Superliga. Sin embargo, el FC Barcelona habría llegado a un acuerdo que le permite salir sin pagar dichas penalizaciones, según informó Mundo Deportivo.
El impulso de la Superliga ha sido frenado por diversos factores externos: en Inglaterra, la aprobación de la Football Governance Act 2025 prohíbe a los clubes participar en competiciones escindidas; en Alemania, el modelo propietario 50+1 y la resistencia del Bayern Múnich actuaron como un freno; y en Italia, la crisis en la Juventus y la salida de clubes milaneses desintegraron el proyecto. Además, la reformulación de la Champions League ha hecho que la competencia sea más atractiva y rivalice directamente con las propuestas de la Superliga.