Un incendio de gran magnitud ocurrido en la madrugada del viernes 13 de febrero en la 8.ª Calle Oriente de San Salvador se llevó la vida de una familia originaria de Nahuizalco, Sonsonate. La conflagración, clasificada por Bomberos como nivel 3, arrasó varios negocios en el sector y causó una tragedia que conmueve a la comunidad. La familia compuesta por Miguel Antonio Catalán y Mariela Hardee Zacapa Hernández, ambos de 35 años, había llegado a la capital hace un mes con la esperanza de mejorar sus condiciones económicas. La pareja, originaria del distrito de Nahuizalco, se dedicaba a vender verduras en la ciudad, tras dejar sus vidas en El Carrizal. La familia residía con su hija de 5 años, Alejandra, en una estructura antigua del Centro Histórico. La rápida expansión del fuego provocó la pérdida de sus vidas y dejó en la orfandad a dos adolescentes de 13 y 15 años, quienes ahora enfrentan un futuro sin la guía materna. La comunidad de Nahuizalco ha expresado su apoyo a los allegados de las víctimas, quienes están siendo veladas en su tierra natal. Mientras tanto, las autoridades del Fiscalía General de El Salvador y el Instituto de Medicina Legal avanzan en las investigaciones para determinar las causas del siniestro, que también causó la muerte de otras dos personas todavía sin identificar. La familia, que buscaba un mejor porvenir, se convirtió en símbolo de la difícil realidad que enfrentan miles de salvadoreños que migran internamente en busca de oportunidades. El sepelio de Miguel Antonio Catalán está programado para el sábado a las 2:00 p.m., en Nahuizalco, marcando el final de una historia de esfuerzo y pérdida que enluta a toda una comunidad.