La familia de Virginia Giuffre expresó su satisfacción tras la detención del ex príncipe Andrés, acusándolo de mala conducta en un caso que ha suscitado gran repercusión mediática. El arresto ocurrió el jueves en Sandringham, tras una evaluación exhaustiva de las pruebas por parte de la policía del Valle del Támesis, y fue considerado un avance significativo en el proceso judicial. Aunque la detención no fue directamente por el caso de Giuffre, la familia celebró el hecho como un logro en la lucha contra la impunidad en la monarquía británica. Virginia Giuffre, quien se suicidó en abril pasado, acusó en 2014 al fallecido Jeffrey Epstein y al ex príncipe Andrés de tráfico sexual y abuso en al menos tres ocasiones en 2001, cuando tenía 17 años. La declaración de los familiares también destacó la cooperación de las autoridades británicas y resaltó que «nadie está por encima de la ley, ni siquiera la realeza», en referencia a la justicia que ahora busca esclarecer los hechos. En febrero pasado, una segunda mujer, cuya identidad permanece confidencial, también acusó a Andrés de relaciones sexuales en el entorno del castillo de Windsor, reforzando las denuncias contra el heredero al trono. Además, los familiares de Giuffre recordaron que en octubre pasado, tras la decisión de despojar a Andrés de sus títulos nobiliarios, mostraron su apoyo a la justicia y al progreso del caso, resaltando el orgullo de la hermana de Virginia. La noticia ha generado un impacto histórico, pues la familia expresó que Virginia estaría celebrando desde el cielo, considerando que un noble ha sido llevado a la justicia por sus acciones, en un momento que marcará un precedente en la historia de la monarquía y la lucha contra la impunidad.