El exsenador Ernesto Macías Tovar, miembro del Centro Democrático, manifestó su preocupación sobre la campaña presidencial de Iván Cepeda, candidato del Pacto Histórico, señalando dos aspectos considerados caóticos que, en su opinión, representan riesgos para Colombia. A través de su cuenta en X, Macías acusó a Cepeda de promover un 'continuismo' peligroso, centrado en perpetuar las políticas del actual gobierno, las cuales han sido vinculadas a una crisis económica y social en el país.
Macías afirmó que el discurso del candidato, siempre leído, carece de promesas de futuro y, en cambio, promueve prácticas como el derroche, la corrupción, el clientelismo y la ruptura del equilibrio institucional. Además, advirtió que una eventual reelección de Gustavo Petro, y por ende, un escenario con tendencias similares, podría ser perjudicial para la estabilidad nacional.
El exsenador destacó que un punto clave en su análisis es la supuesta relación de Cepeda con ciertos grupos armados ilegales, especialmente las guerrillas que alguna vez formaron las FARC, ahora convertidas en el partido Comunes, y en la influencia de disidencias. Según Macías, estas conexiones generan una inquietud legítima sobre la imparcialidad y el rol de Cepeda en la política, pues su cercanía con estas organizaciones sería señal de un peligro para la seguridad y el orden democrático.
La cercanía de Iván Cepeda con procesos de paz y contactos con exlíderes de las FARC, incluidos negociadores en Cuba y reuniones en cárceles, son aspectos que la oposición ha calificado como evidencia de un vínculo cercano con grupos armados. Sin embargo, el propio Cepeda ha defendido su papel como facilitador y mediador en los procesos de paz.
Por otro lado, Macías criticó la confrontación judicial entre Cepeda y el expresidente Álvaro Uribe, la cual, según la oposición, tiene tintes políticos para desprestigiar al exmandatario, uno de los principales opositores al acuerdo de paz con las FARC. La controversia también abarca acusaciones basadas en correos electrónicos supuestamente relacionados con las FARC, provenientes de los computadores de Raúl Reyes, aunque la Corte Suprema de Justicia los declaró inválidos por irregularidades.
Estas declaraciones refuerzan las tensiones existentes en el escenario político colombiano, en medio de un año electoral donde los debates sobre el futuro del país, el proceso de paz y las alianzas siguen siendo centrales en la discusión pública.