El ex árbitro FIFA y analista del fútbol español, César Muñiz Fernández, expresó comentarios polémicos sobre Vinícius Junior y el reciente caso de presunta discriminación involucrando a Gianluca Prestianni, en una entrevista que reaviva el debate sobre racismo en el fútbol europeo. Muñiz Fernández, con más de 14 temporadas en la liga española, abordó en el programa ‘Desinteligencia artificial’ de DirecTV el protocolo que los árbitros deben seguir ante incidentes racistas en el campo de juego, resaltando que toda acción de discriminación debe eliminarse tanto en la vida como en el deporte.
El ex árbitro explicó que, en caso de presencia de un acto racista, es obligación del árbitro detectarlo, escucharlo y comunicarlo a capitanes y público mediante megafonía, además de suspender temporal o definitivamente el partido si las agresiones continúan. Respecto a la investigación sobre Prestianni, subrayó que la UEFA y la FIFA deben contar con pruebas objetivas y analizar evidencias visuales para sancionar a los jugadores acusados, ya que las sanciones sin pruebas son inapropiadas.
Muñiz Fernández también opinó sobre Vinícius Junior, a quien vinculó con una serie de denuncias por insultos racistas en Europa. El analista sugirió que el futbolista del Real Madrid debe reflexionar sobre por qué siempre es el centro de estas acusaciones, indicando que su temperamento y forma de celebrar pueden contribuir a incrementar la tensión con la afición y otros futbolistas, como Camavinga o Mbappé, lo cual, según él, aumenta el riesgo de incidentes racistas.
Las declaraciones del ex árbitro generaron repercusiones en medios deportivos y redes sociales, sumándose a las discusiones sobre cómo debe abordarse el racismo en el deporte. Muñiz Fernández afirmó que las sanciones solo son válidas si hay evidencias concluyentes y resaltó que la tendencia en la UEFA y la FIFA es endurecer los procedimientos, incluyendo el uso de tecnología para recabar pruebas en tiempo real.
El también opinó que la personalidad y los gestos de Vinícius, en comparación con otros futbolistas como Camavinga o Mbappé, son factores que aumentan la tensión en los partidos y que, en ocasiones, pueden repercutir en la percepción social y en incidentes racistas. La discusión sobre los límites entre la expresión individual y el respeto en el fútbol continúa siendo un tema central, con las instituciones deportivas trabajando en protocolos más rigurosos para proteger a los jugadores y mantener un entorno de respeto e inclusión.